Madrid se ilumina con velas y linternas para exigir más recursos en salud mental y datos oficiales en tiempo real
“Once vidas cada día: no son cifras, son personas”. Esta proclama resonaba en la Puerta del Sol en la noche del pasado 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio. La cifra, entonada por los asistentes a la llamada ‘marcha de luz’, proviene del número total de personas que se quitaron la vida en España en 2024: 3.953.
Organizada por María José Mariana, madre de una joven que falleció por suicidio hace dos años, esta marcha formó parte de las numerosas actividades desarrolladas en Madrid a lo largo de la jornada, entre las que destacó también la colocación de 3.953 flores ante el Congreso de los Diputados.
La manifestación comenzó en el Ministerio de Sanidad y recorrió el centro de Madrid, pasando por la plaza de Neptuno hasta llegar a la Puerta del Sol. Fue la primera vez que la fuente de Neptuno se iluminó de amarillo en el marco de este día para acompañar el dolor de los familiares. Entre ellos se encontraban María José Mariana y su esposo, quienes impulsaron la convocatoria en colaboración con entidades y asociaciones como Hablar Salva, Guardián Lunar y la Asociación Sara Jiménez, entre otras.

A medida que avanzaba la manifestación, los transeúntes que coincidían con ella se mostraban sorprendidos por el despliegue: velas, linternas de teléfonos móviles, linternas de mano, todo dispuesto para hacer las veces de luz cálida puesta sobre este problema. Entre lágrimas y dolor, los supervivientes más cercanos expresaban también su descontento por la poca visibilidad que se da en los medios a la prevención de las muertes cada día.
Compañía y recursos
A lo largo del recorrido, los manifestantes reclamaron mayor inversión en programas de salud mental y prevención: “Menos discursos, más recursos” fue el lema que unió a los participantes, quienes enfatizaron que estos programas deben acompañar tanto a quienes sufren ideación suicida como a sus familias. “Ellos querían seguir viviendo, pero no con ese dolor”, afirmó un integrante de la marcha que prefirió mantenerse en el anonimato.
Frente a estas demandas, desde el ministerio de Sanidad se señala que la tasa de suicidios ha disminuido un 3,96 % en la última medición publicada. Sin embargo, algunos manifestantes dudaban de que las cifras respondieran a la realidad del problema. “Si realmente han bajado, por otro lado han subido las muertes por caída accidental o por ingesta errónea de medicamentos”, señaló uno de ellos.

La frecuencia de publicación de los informes sanitarios fue otra de las principales exigencias de la marcha: contar con cifras oficiales en tiempo real, de forma similar a la gestión de datos durante la pandemia de COVID-19. Para María José Mariana, el retraso de años en las estadísticas dificulta la acción temprana: “No se puede esperar dos años para saber los datos reales; si se conocen antes, se pueden prevenir”.

