Pepa Bueno y Fernando Garea señalan las claves para diferenciar entre medios periodísticos y pseudomedios en los II Encuentros EMP
Los periodistas Pepa Bueno, directora y presentadora del Telediario 2 en TVE y Fernando Garea, adjunto al director de El Español, inauguraron el pasado martes la segunda edición de los Encuentros EMP en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM. En un debate compartido con los profesores e investigadores Héctor Fouce y María Luengo, moderados por Montse Mera, abordaron las principales amenazas que distorsionan el ejercicio del oficio en el ecosistema digital.
Entre la información y los ‘pseudomedios’
El eje principal del debate giró en torno a la creciente dificultad que encuentra la ciudadanía para diferenciar entre la información periodística rigurosa y aquellos contenidos que simplemente se disfrazan de periodismo. Ante este escenario, Pepa Bueno alertó de que, si bien el derecho a la información atraviesa un momento crítico, la solución pasa por la verificación constante, un ejercicio que definió como “una obligación indispensable para todos los periodistas”.
Por su parte, Fernando Garea profundizó en la frontera que separa una redacción de un pseudomedio. Para el periodista, la clave reside en la praxis profesional: el contraste sistemático de fuentes, la búsqueda de objetividad y la asunción de responsabilidad sobre lo publicado, lo que incluye la garantía del derecho a la rectificación. Asimismo, señaló cómo las plataformas y redes sociales favorecen la propagación de contenidos manipulados.

Desde la perspectiva académica, la profesora María Luengo aportó que la labor informativa no se limita a la mera acumulación de datos, sino que exige interpretarlos y ofrecer al lector herramientas contextuales que le ayuden a comprender la realidad, una vía fundamental para recuperar la confianza perdida de la audiencia.
Transparencia económica e IA
La transparencia de los propios medios fue referenciada como otro de los pilares para afianzar esa credibilidad. Garea explicó que la sostenibilidad económica influye de manera directa en la independencia periodística, advirtiendo de que la precariedad laboral (especialmente en el entorno digital) repercute negativamente en la calidad de la información. Frente a este condicionante, el profesor Héctor Fouce defendió elevar la exigencia ética hacia el propio profesional, instando a los periodistas a asumir una mayor responsabilidad personal sobre sus trabajos.

El uso de la inteligencia artificial y los algoritmos ocuparon el tramo final de la jornada. Todos los ponentes coincidieron en que la tecnología debe entenderse como un instrumento de apoyo, pero nunca como un sustituto del criterio humano, la supervisión y el contraste en el terreno.
En esta línea, Pepa Bueno advirtió sobre el riesgo de los algoritmos de recomendación en las redes, ya que tienden a encerrar al usuario en “burbujas de confort ideológico” que limitan la exposición a puntos de vista plurales y dificultan el debate democrático.

La sesión concluyó con un reclamo unánime por parte de los invitados para recuperar las esencias de la profesión. Frente a la polarización, la opacidad y los sesgos algorítmicos, los ponentes reivindicaron la verificación, la transparencia financiera y la ética como los cimientos insustituibles para defender la misión social del periodismo.
La academia y la tecnología
Las jornadas concluyeron con una segunda sesión desarrollada en la sala Svetlana Aleksiévich, enfocada de manera específica al ámbito científico, docente e investigador. En ella intervinieron los académicos Tamara Vázquez Barrio, Beatriz Feijoo, Raúl Magallón, Berta García Orosa, Juan Miguel Aguado y Carme Ferré Pavia, moderados por María Antonia Paz.
En este bloque el debate se centró en la oportunidad y los desafíos de la academia para integrar los avances tecnológicos antes de que se consoliden de forma definitiva en la industria.


