El reporterismo gráfico que exilió a Victoria Lomasko

Ser complutense

La activista y artista rusa pre­sen­tó su obra en la Fac­ul­tad de Cien­cias de la Infor­ma­ción

La dibu­jante rusa, Vic­to­ria Lomasko, auto­ra de La últi­ma artista soviéti­ca y actual­mente exil­i­a­da en Berlín, expu­so su obra el pasa­do martes 30 de enero en la Fac­ul­tad de Cien­cias de la Infor­ma­ción. Su rela­to grá­fi­co denun­cia de man­era con­tun­dente la cre­ciente supre­sión de lib­er­tades que la sociedad rusa ha exper­i­men­ta­do en los últi­mos años. 

Aparte de la artista, en el acto tam­bién par­tic­i­paron Amelia Ser­raller, docente en la Uni­ver­si­dad Fran­cis­co de Vito­ria y tra­duc­to­ra téc­ni­ca de ruso; Matilde Martínez, de la edi­to­r­i­al Godall Edi­cions; y la peri­odista cul­tur­al Isabel Navar­ro. Vic­to­ria Lomasko, de 45 años, nació en el seno de una famil­ia de artis­tas en Sér­pu­jov, Rusia, adquirien­do habil­i­dades como dibu­jante des­de tem­prana edad. Se graduó en Artes Grá­fi­cas y Dis­eño de Libros en la Uni­ver­si­dad Estatal de Bel­las Artes de Moscú, interesán­dose por la téc­ni­ca tradi­cional del dibu­jo ruso. 

A lo largo de su car­rera, Lomasko ha uti­liza­do el arte como her­ramien­ta para plas­mar las injus­ti­cias sociales y los episo­dios de protes­ta más recientes, tan­to en Rusia como en los país­es postso­viéti­cos. “Dibu­jan­do eludía la cen­sura, ya que los per­son­ajes y los relatos que apare­cen en mis ilus­tra­ciones pueden hac­er ref­er­en­cia a situa­ciones fic­ti­cias, pero son real­i­dades humanas”, ase­guró la artista. 

En febrero de 2022, jus­to al ini­cio de la Guer­ra de Ucra­nia, Lomasko se encon­tra­ba atra­pa­da en Moscú, inca­paz de aban­donar el país. Las nuevas leyes imple­men­tadas por el gob­ier­no de Vladimir Putin lim­ita­ban la cir­cu­lación y endurecían las medi­das con­tra los opos­i­tores del Krem­lin, exponien­do a la artista a ser arresta­da en cualquier momen­to. Ante esta situación, la ilustrado­ra emprendió un via­je de exilio a comien­zos de mar­zo que la con­du­jo a Berlín, su res­i­den­cia actu­al. “Edi­ta­mos su primer libro, y cuan­do recibí el últi­mo PDF de su segun­do tra­ba­jo para su pos­te­ri­or edi­ción, me comen­tó que se encon­tra­ba en grave peli­gro”, con­tó Matilde Martínez.  

Su for­ma de tra­ba­jar es inmedi­a­ta, despl­ie­ga su tal­en­to como dibu­jante en el pre­ciso momen­to en el que suce­den los acon­tec­imien­tos. Esta aprox­i­mación le per­mite cap­turar las sen­sa­ciones y las sen­si­bil­i­dades que car­ac­ter­i­zan cada situación. La artista mostró que en su repor­ter­is­mo grá­fi­co se pueden apre­ciar simil­i­tudes estilís­ti­cas con ilustradores rusos como Alex­ei Pakho­mov o Yakov Rubanchik, ten­den­cias  al mar­gen del real­is­mo soviéti­co, que obe­decía a los intere­ses ide­ológi­cos de la época. Además, sus tra­ba­jos con­tienen tex­to que com­ple­men­ta y ayu­da a con­tex­tu­alizar el men­saje, líneas que esclare­cen con crudeza y sen­ti­do críti­co cada uno de sus relatos. “No me con­sidero peri­odista aunque desem­peñe fun­ciones propias del ofi­cio como la entre­vista o el repor­ta­je, mi for­ma de tra­ba­jar es libre sin estar vin­cu­la­da a ningún condi­cio­nante. Expre­so lo que veo y lo que sien­to”, afir­mó Lomasko. 

Ya ha lan­za­do tres títu­los has­ta la fecha: Otras Rusias (2020) y La últi­ma artista soviéti­ca (2022), ambos en colab­o­ración con Godall Edi­cions. Su primer tra­ba­jo, L’Art Inter­dit (2011), fue pub­li­ca­do en ruso por Boomki­ga. A pesar de su com­pli­ca­da situación, Vic­to­ria Lomasko sigue acti­va y com­pro­meti­da en la lucha con­tra las causas que ali­men­tan la injus­ti­cia y la desigual­dad. 

Fotografía: Joaquín González

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