LA MIRADA(«Lo capital es la mirada —dijo Cartier-Bresson—, una mirada que pese, que interrogue»)

Es noticiaLa Mirada

El vue­lo Roma-Madrid no tar­da mucho, ni siquiera dos horas. Aprove­cho ese tiem­po para dormir aunque me despier­to cada dos por tres y escu­cho un poco de músi­ca, sobre todo Knock­ing on heaven’s door, de Bob Dylan, him­no de los años seten­ta y de una gen­eración que soña­ba con la luna, hijos de una rev­olu­ción que nun­ca comen­zó. Dylan canta­ba sobre un umbral: ese instante en el que uno deja atrás un mun­do sin saber real­mente qué hay al otro lado. Me sien­to exac­ta­mente así: yo, mis male­tas y nada delante, excep­to la vida.

En un año he cam­bi­a­do tres veces de casa —des­de Val­le­cas has­ta Malasaña—, he cam­bi­a­do de hábitos, de ami­gos y de estu­dios. Recuer­do mi primer día en la Fac­ul­tad de Cien­cias de la Infor­ma­ción de la UCM, el decano, los com­pañeros, el edi­fi­cio de hormigón aus­tero y acoge­dor al mis­mo tiem­po, un poco como Madrid, que es la mitad de mi ciu­dad natal (Roma) pero se siente el doble, ráp­i­da, mod­er­na y solo a veces cas­ti­za. Aquí dicen “todo está en Madrid”, pero la ver­dad es que “todos esta­mos en Madrid”.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Plugin the Cookies para Wordpress por Real Cookie Banner