Última jornada de la huelga de médicos en febreroTras una semana de protestas, los facultativos aseguran no haber recibido respuesta alguna del Ministerio de Sanidad
Tras cinco intensas jornadas consecutivas de reivindicación en todo el país por parte de los médicos, este viernes 20 de febrero ha terminado la primera semana de huelga convocada por los seis sindicatos. Dentro de este comité se encuentran la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), el Sindicato Médico de Euskadi (SME), Metges de Catalunya (MC), el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’mega) y la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS).
“No es vocación, es explotación” o “Ministra, escucha, esta era tu lucha” son algunas de las frases que más se han repetido en la concentración con la que el personal médico cerró la semana de huelgas el pasado sábado 14 frente a la sede del Ministerio de Sanidad.
Profesionales de todas las especialidades continúan remarcando la precariedad que viven por condiciones relativas a la legislación de su trabajo y rechazan la reforma del estatuto marco que regula las condiciones de todo el personal sanitario. Su exigencia es la creación de un estatuto exclusivo de médicos que recoja sus peticiones, ajustándose a las condiciones —que según aseguran son cada vez peores— con las que se ven obligados a trabajar.
Las guardias de veinticuatro horas juegan un papel fundamental en todas estas protestas. Ahora mismo el tiempo de guardia no cotiza como el resto de horas trabajadas, sino menos, de acuerdo a los médicos y portavoces de los grupos que conforman las protestas. Según Elena Roa, radióloga del Clínico San Carlos, la duración de una jornada de 24 horas provoca serios problemas de salud tanto física como mental, lo cual lleva a una peor calidad asistencial a los pacientes, y a un empeoramiento del sistema sanitario español. “Somos seres humanos y trabajadores como el resto de los españoles —comentó Roa—, solo queremos las mismas condiciones que los demás trabajadores”.
Los manifestantes exigieron la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, por su negativa a sentarse a negociar, e incluso le reprocharon no haber intentado contactar con los sindicatos desde el comienzo de las movilizaciones.

Más huelgas en marzo
Ángela Hernández Puente, secretaria general y portavoz principal de Amyts habló de “jornadas semiesclavistas”. La interlocución, opinó, debe ser tanto a nivel autonómico como a nivel estatal, y agregó que si se les van a exigir cosas extraordinarias, pedirán que ese desempeño extraordinario sea hablado con los afectados. Ya son muchas las huelgas que llevan produciéndose entre los facultativos después de conocerse la filtración del borrador de la reforma del estatuto en enero de 2025. “Los médicos otra cosa no seremos, pero perseverantes y constantes somos, por lo tanto, habrá las movilizaciones que sean necesarias hasta que logremos unas condiciones dignas”, concluyó la secretaria y portavoz de Amyts.
Las cifras de seguimiento de la huelga revelan una alta participación en esta primera semana: un 90% en los hospitales y el 80% en Atención Primaria. La Confederación Española de Sindicatos Médicos valora “de forma muy positiva” estos datos y añade que “con los elevados servicios mínimos impuestos” existe una alta participación del colectivo médico. Las consultas también se han visto afectadas, siendo casi 400.000 citas anuladas en todo el territorio. La Comunidad de Madrid ha cifrado en más de 6 millones de euros las pérdidas en la región, mientras que en Andalucía han asegurado que rondan los 38 millones.

Las concentraciones y huelgas seguirán dándose hasta que llegue el mes de junio, aunque los médicos pertenecientes a los grupos en huelga insisten en que esta situación no cesará hasta que no logren atender a sus exigencias. Por el momento, el ejecutivo nacional no ha respondido a las demandas y desde el ministerio de Sanidad insisten con la reforma que han llevado a cabo. Las autoridades autonómicas de Madrid ya han contactado con el Comité de Sindicatos y se ha abierto un calendario de negociaciones. “Un punto para la comunidad autónoma, un cero para el gobierno”, afirmaron desde Amyts.


