La indignación social por el desahucio de Maricarmen se cataliza en una protesta a las puertas del “ático de Ayuso”
La tranquilidad del paseo General Martínez Campos se vio alterada hacia las seis y cuarto de la tarde del pasado miércoles cuando decenas de personas y varios medios de comunicación llegaron frente al edificio donde se encuentra el polémico ático adquirido por la Comunidad de Madrid. Ese era el punto elegido por Sindicato de Inquilinas para seguir las protestas en defensa del derecho a la vivienda tras el desahucio de Maricarmen, efectuado unas horas antes, esa misma mañana.
A las siete de la tarde, cuando comenzó la manifestación, múltiples plataformas por la vivienda, agrupadas en el Sindicato de Inquilinas, y centenares de ciudadanos gritaban “¡Esto es por Maricarmen!”. A pesar del amplio despliegue policial, los asistentes cortaron el tráfico pocos minutos después, lo que provocó que no pocos vehículos quedaran atrapados entre los manifestantes y la policía.

Entre el humo de alguna bengala ocasional y la atenta mirada de las fuerzas del orden, la protesta se desarrolló pacíficamente, con alrededor de 10.000 asistentes según delegación de gobierno durante su punto álgido. Se corearon consignas como: “¡Invasores, fondos buitre!”, “¡Vergüenza , vergüenza !”. En un momento dado, los asistentes alzaron sus manojos de llaves y mientras los agitaban cantaban: “¡Queremos las llaves de todo Madrid!”.
Alicia del Río, una de las portavoces del Sindicato de Inquilinas, aseguró que la movilización respondía al nivel de indignación social provocado no solo por el desahucio de Maricarmen sino también por las políticas de vivienda de la administración madrileña, así como por la inacción del gobierno central, lo que se reflejaba en otras consignas que repetían los asistentes: “¿Dónde está el gobierno progresista?”.
Diálogo entre convocantes y policía
Aproximadamente a las nueve menos cuarto de la noche, y solo después del diálogo entre la policía y el Sindicato de Inquilinas en el que ambos expresaron su deseo de que el evento se desarrollase de forma ordenada y sin incidentes, la mayoría de los manifestantes liderados por los convocantes avanzaron por el paseo de General Martínez Campos en dirección a la Castellana hasta que fueron frenados por la policía en la plaza de Emilio Castelar.

Se sucedieron varios intentos de avanzar por parte de los manifestantes, que amagaban con cortar el paseo de la Castellana, cosa que acabó por suceder alrededor de las nueve y cuarto, lo que provocó disparos al aire y cargas por parte de la policía.
Pero la protesta no se disolvió y los participantes y las plataformas convocantes organizaron una sentada con el objetivo de continuar paralizando el tráfico. Durante la sentada, los organizadores arengaron a los asistentes con megáfono en mano: “¡Que nadie se atreva a decirnos que lo que estamos haciendo está mal!” y, tras un breve discurso en contra de las prácticas de los fondos buitre y en defensa del derecho a la vivienda, la manifestación se disolvió pacíficamente poco antes de las diez de la noche.
Galería | Imagen: Adriano D’Anna | Vídeo: Darío Sánchez Hernández





