Rufián y Delgado invitan a construir un frente de izquierdas en un acto con un amplio respaldo popular

Es noticia

El por­tavoz de ERC pide “autocríti­ca” a la izquier­da y lla­ma a su reor­ga­ni­zación y mov­i­lización

Cien­tos de per­sonas se con­gre­garon frente a las puer­tas de la sala Galileo Galilei, en Madrid, durante la tarde del pasa­do 18 de febrero, expec­tantes ante el encuen­tro entre el por­tavoz de Esquer­ra Repub­li­cana de Catalun­ya (ERC), Gabriel Rufián, y el diputa­do de Más Madrid Emilio Del­ga­do, que mod­eró la peri­odista y anal­ista políti­ca Sarah San­tao­lal­la. La sala com­pletó su aforo y muchas per­sonas —entre ellas var­ios peri­odis­tas— se quedaron fuera. Tam­bién se quedó en la calle la figu­ra enca­pucha­da de Vito Quiles, quien decidió no acer­carse a la entra­da del teatro, donde la mul­ti­tud lo abucheó y exigió su mar­cha.

En el inte­ri­or, ante un públi­co may­ori­tari­a­mente adul­to y con escasa pres­en­cia de jóvenes, Rufián advir­tió: “Lo que viene no es la alter­nan­cia políti­ca de siem­pre; lo que viene es sal­va­je”. El por­tavoz de ERC no ocultó su ambi­ción de cara a las gen­erales: “No solo quiero ilu­sion­ar, quiero ganar provin­cia a provin­cia, escaño a escaño”. Durante su inter­ven­ción, se dirigió al públi­co para pre­gun­tar si las for­ma­ciones de izquier­da com­pe­tirán por “miga­jas” o por demostrar quién es más “puro”, mien­tras la derecha avan­za uni­da y a pasos agi­gan­ta­dos. Des­de el audi­to­rio, varias voces respondieron con una consigna clara: hace fal­ta “orga­ni­zación”.

Por su parte, Del­ga­do afir­mó que para que la unidad de izquier­das sea efi­caz debe haber “una chis­pa ini­cial que active algo”.  “Podemos incluir siete par­tidos en la mis­ma caja, pero si esos par­tidos no alcan­zan el 15%, no hace­mos nada”, ase­guró el diri­gente de Más Madrid. En lo que ambos coin­ci­dieron es en el pre­ocu­pante auge de la extrema derecha. “Hemos fra­casa­do como izquier­da”, lamen­tó Rufián, que tam­bién afir­mó que una parte de la juven­tud se está dis­tan­cian­do de la izquier­da debido a su inca­paci­dad para conec­tar, cul­tur­al y políti­ca­mente, con las nuevas gen­era­ciones. Según el políti­co catalán, mien­tras la derecha y la ultra­derecha logran impon­er su rela­to en redes sociales y medios, la izquier­da pierde ter­reno.

La coyuntura y los retos

En una de sus inter­ven­ciones más tajantes, Rufián señaló que “está de moda ser facha y ser mala per­sona” y advir­tió que hoy tienen más eco los men­sajes indi­vid­u­al­is­tas que los dis­cur­sos tradi­cionales en defen­sa de lo públi­co. Tam­bién crit­icó que pro­gra­mas como El Hormiguero o que per­files de creadores de con­tenidos como el Xokas (a los que vin­culó con la propa­gación de bulos) ten­gan más influ­en­cia que los ref­er­entes insti­tu­cionales e instó a las izquier­das a dar la batal­la en ese frente para no perder la con­tien­da elec­toral.

Del­ga­do, San­tao­lal­la y Rufián durante el acto | Pao­la Rubio Melo

Si bien tras este acto ini­cial con­tinúa sien­do un enig­ma la for­ma que tomará la ini­cia­ti­va de Rufián, su consigna sobre la urgen­cia del con­sen­so den­tro de la izquier­da es clara: “O nos ponemos de acuer­do o nos vamos al cara­jo”. Para ello, pro­pu­so “tres o cua­tro pun­tos prag­máti­cos” entre los que no descartó la for­ma­ción de un grupo par­la­men­tario coor­di­na­do común. Los pun­tos plantea­d­os por el por­tavoz de ERC empezaron sien­do aban­der­a­dos con la idea “cada uno en su casa y antifas­cis­mo”. Rufián tam­bién abogó por el dere­cho a la autode­ter­mi­nación como uno de los pun­tos claves, a lo que agregó la dig­nifi­cación de las condi­ciones de vida de todos. Para él, estas prop­ues­tas jun­to con un “acto de gen­erosi­dad de la izquier­da” y el cese de la com­peti­ción por ver quién hace “mejores tuits” serían la solu­ción para evi­tar ser “fusila­dos políti­ca­mente” por PP y VOX, a quienes Del­ga­do se refir­ió como “un frente históri­co”.

Entre los asis­tentes esta­ban Alber­to Ibáñez, por­tavoz y diputa­do de Com­pro­mís y diputadas de ERC como Etna Estrems e Inés Gra­nollers, entre otros rep­re­sen­tantes de Sumar, Más Madrid, IU y los Comuns. Podemos, pese a no estar invi­ta­do y no ocul­tar su incli­nación por una coali­ción con IU, fue recor­da­do por Rufián como una for­ma­ción políti­ca que “es y será impre­scindible”. El por­tavoz de ERC no ocultó su admiración hacia Pablo Igle­sias, a quien con­sid­era “el mejor de nues­tra gen­eración” y a su mujer, Irene Mon­tero, como “una fuerza de la nat­u­raleza”. “Quien crea que esta gente sobra, se equiv­o­ca”, ter­minó su reconocimien­to a los mora­dos.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Plugin the Cookies para Wordpress por Real Cookie Banner