Argemino Barro analiza la figura de Donald Trump: “Es el catalizador del profundo descontento que atraviesan los Estados Unidos”
El periodista dio una conferencia en la Facultad de Ciencias de la Información
La Facultad de Ciencias de la Información acogió a Argemino Barro, periodista especializado en política estadounidense y corresponsal en Nueva York y Ucrania de El Confidencial, La Sexta y Televisión de Galicia. Acudió el pasado 25 de febrero a la facultad para hablar de la situación de los Estados Unidos y presentar su último libro, Mariupol, la última batalla.
Barro no dudó en su diagnóstico: Donald Trump, a quien le dedicó la biografía El candidato y la furia: Crónica de la victoria de Trump, se erige “como un catalizador del profundo descontento que atraviesa el país. Entre ellos, el declive de la clase media como consecuencia de la globalización económica, la inmigración y el crecimiento demográfico de latinos y afroamericanos, que han alarmado al sector más conservador.
“Trump encarna la bola de demolición del sistema”
El periodista habló sobre la pérdida de influencia del discurso progresista y de cómo Trump encarna “la bola de demolición del sistema” frente a una vertiente cultural que muchos perciben ajena. “Como buen vendedor, comprendió el mensaje sordo que le enviaba el pueblo y lo supo catalizar,” explicó el corresponsal.
Argemino Barro también mostró su preocupación por las estrategias de Donald Trump para limitar la libertad de los medios sin recurrir a la censura directa y destacó las demandas judiciales de altos costes como medio coercitivo para que las empresas informativas alcancen acuerdos con el Gobierno o la restricción del acceso de la prensa crítica a fuentes oficiales clave como la Casa Blanca.
Sin embargo, advirtió que el desafío más grande para el periodismo proviene de la transformación del ecosistema informativo: “Los medios de comunicación convivimos ahora con otro ecosistema de mentiras que tiene mucho espacio y la desinformación afecta a la salud de la democracia y el periodismo”. También alertó sobre el alcance de figuras como Elon Musk, que tiene, en X, “el megáfono más poderoso del mundo” con el que distorsiona la conversación pública.
Desigualdad y oligarquía
La desigualdad económica de los Estados Unidos es muy preocupante pues “el 60% de la población no tiene dinero para resolver una emergencia”, sentenció. El periodista aseguró también que “la corrupción política a gran escala es legal” y explicó que las campañas electorales dependen del financiamiento privado y que sectores como la sanidad están controlados por un oligopolio que bloquea cualquier intento de reforma. “Es un sistema altamente corrupto y podrido», afirmó. Desde su punto de vista, Trump representa una radicalización de esta oligarquía. Su visión patrimonialista de la política lo lleva a tratar al Gobierno y al país como una extensión de su hogar. “Por eso todos los magnates han ido a besarle el anillo a Mar-a-Lago”, señaló.
“El país mantiene una tradición democrática que dificulta la instauración de un régimen totalitario”
Ante la pregunta del público sobre si Estados Unidos podría derivar en una distopía similar a la descrita en 1984, de George Orwell, Barro explicó que, debido a su tamaño y diversidad cultural, “Estados Unidos mantiene una tradición democrática que dificulta la instauración de un régimen totalitario. Que un Gobierno central llegue a un nivel de poder en el que pueda callar a los medios e imponer su mensaje en la cultura tecnológica, yo creo que es imposible», aclaró.
Sin embargo, advirtió sobre un riesgo distinto: el agotamiento de la ciudadanía ante la saturación informativa constante y la polarización. “Ese es el terreno de cultivo de la dictadura, no porque te censuren, sino porque tu crítica, tu reportaje o tu manera de hacer al poder responsable no tiene impacto porque a mucha gente le da igual», afirmó. Esta indiferencia generalizada, que ya se observa en países como Rusia, sería, según Barro, otro tipo de distopía “más realista”.


