María Castro Morera: “Para que la Complutense sea moderna debe ser fácil transitar por ella en todos sus ámbitos”

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María Cas­tro Mor­era es una de las cua­tro mujeres que se pre­sen­tan como can­di­da­ta rec­to­ra. La cat­e­dráti­ca de Méto­dos de Inves­ti­gación y Diag­nós­ti­co en Edu­cación en la Uni­ver­si­dad Com­plutense de Madrid (UCM) recibe a Infoac­tu­al­i­dad en su casa, la Fac­ul­tad de Edu­cación. Después de mostrarnos el edi­fi­cio mien­tras salu­da a los pro­fe­sores y a los alum­nos que se encuen­tra por el camino has­ta lle­gar a su despa­cho, responde a nues­tras pre­gun­tas sobre sus prop­ues­tas, su cam­paña y sus expec­ta­ti­vas.

¿Cómo afronta esta can­di­datu­ra a rec­to­ra de la UCM?

La cam­paña es inten­sa. Por ejem­p­lo, esta sem­ana he esta­do en ocho fac­ul­tades. Pero a mí me está resul­tan­do muy diver­tido e intere­sante. Me gus­ta mucho hablar con la gente y creo que es un acto de gen­erosi­dad que la gente se siente a hablar con­mi­go y a con­tarme las cosas que les pre­ocu­pan de la uni­ver­si­dad. Por eso lo estoy vivien­do como un regala­zo, estoy con­tenta, la ver­dad. Lo lle­vo con tran­quil­i­dad, con opti­mis­mo y, sobre todo, me está resul­tan­do muy diver­tido.

¿Por qué decidió pre­sen­tarse a estas elec­ciones?

Yo llev­a­ba ya var­ios años en gestión, lle­vo muchos años en la uni­ver­si­dad. Ten­go la sen­sación de que esta­mos todos descen­tra­dos de lo que ten­emos que hac­er, de las dis­tin­tas tar­eas que hay que hac­er den­tro de la uni­ver­si­dad. Es decir, los pro­fe­sores se tienen que preparar las clases, van de un lado a otro y tienen otros muchos frentes abier­tos en los cen­tros. Y eso mis­mo le pasa al per­son­al de admin­is­tración y ser­vi­cios, que están des­bor­da­dos.  Otro fac­tor son los estu­di­antes. Com­par­tir  la expe­ri­en­cia uni­ver­si­taria ‑que yo creo que es muy importante‑, com­par­tir estu­dio, com­par­tir sueños, com­par­tir ideas… todo esto se ve muy trasto­ca­do por todo ese rit­mo rápi­do. Hacen fal­ta recur­sos. Por eso di el paso.

¿Cuáles son los pun­tos clave de su pro­gra­ma que le podrían lle­var a ser elegi­da el próx­i­mo día 21?

Me difer­en­cian varias cosas. Para empezar, nosotros somos una can­di­datu­ra amplia, exten­sa, y yo creo que eso es impor­tante. Nos difer­en­cia tam­bién el carác­ter inde­pen­di­ente que ten­emos, es decir, somos una can­di­datu­ra cen­tra­da en lo académi­co. No hay un par­tido políti­co o dos detrás, sino que cada uno ten­emos nues­tra opción políti­ca. Somos, pues, plu­rales. Y creo que nues­tra prop­ues­ta de pro­gra­ma, que es exten­so y artic­u­la­do, es real­ista, es decir, todo lo que aparece en él se puede hac­er. Entonces, bueno, pues ya solo que­da hac­er­lo. Creo que eso es lo que nos difer­en­cia.

Por primera vez en 200 años de his­to­ria hay cua­tro mujeres can­di­datas. ¿Qué le parece este impul­so de las mujeres para lid­er­ar una de las uni­ver­si­dades más impor­tantes del mun­do?

Creo que la Com­plutense debe ten­er lid­er­az­go social, aban­der­ar las causas, las ideas, y ser el refle­jo de la sociedad, de lo que hay ahí fuera, y de lo que hay aquí den­tro. Si vas en el metro, a un super­me­r­ca­do o a tomarte una cerveza, la dis­tribu­ción, por ejem­p­lo, de hom­bres y mujeres es bas­tante par­i­taria en casi todo. De hecho, en la uni­ver­si­dad hay más mujeres estu­dian­do. Y en la dis­tribu­ción del pro­fe­so­ra­do ocurre lo mis­mo, no tan­to en cat­e­dráti­cos y cat­e­dráti­cas, que hay más cat­e­dráti­cos que cat­e­dráti­cas, pero sí en el gen­er­al, en el cóm­puto glob­al del pro­fe­so­ra­do hay un 50% de mujeres y de hom­bres. ¿Por qué no se va a pare­cer la uni­ver­si­dad a lo que pasa afuera? Hay que recu­per­ar ese lid­er­az­go social. ¿Por qué no ha habido antes can­di­datas? Ahí se mez­clan dos cosas. Una es que a las mujeres, eso está muy doc­u­men­ta­do, espe­cial­mente en edu­cación, nos intere­sa menos com­pe­tir. Por otra parte, tam­bién creo que en los últi­mos 20 años, en nues­tra uni­ver­si­dad, ha habido una especie de espi­ral, de famil­ias com­plutense que han ido orga­nizán­dose para pro­pon­er can­didatos a rec­tor, y siem­pre pro­ponían rec­tores varones. Yo me he sali­do de esa tradi­ción, no he queri­do esper­ar a que un con­jun­to de per­sonas me des­ig­nara, sino que he preferi­do orga­ni­zar una can­di­datu­ra más hor­i­zon­tal y salir con ella.

De toda su trayec­to­ria pro­fe­sion­al, ¿qué destacaría?

Yo soy una pro­fe­so­ra de Edu­cación de Méto­dos de Inves­ti­gación, doy clase de estadís­ti­ca apli­ca­da a las cien­cias sociales. Mi inves­ti­gación está cen­tra­da en la eval­u­ación de grandes sis­temas educa­tivos, estu­dios como PISA, pero tam­bién en el dis­eño de grandes eval­u­a­ciones. Por ejem­p­lo, yo organ­icé el mod­e­lo Docen­tia que ha sido cer­ti­fi­ca­do por la ANECA. Ese mod­e­lo lo implan­té yo en la uni­ver­si­dad y, ocho años más tarde, sigue fun­cio­nan­do. Creo que eso es una con­tribu­ción impor­tante a mi uni­ver­si­dad, mejorable, pero impor­tante. Tam­bién he par­tic­i­pa­do, nom­bra­da por el Sena­do mex­i­cano, en el dis­eño de la eval­u­ación de los pro­fe­sores en el tramo no uni­ver­si­tario del sis­tema. Para mí esa asesoría al Gob­ier­no mex­i­cano fue bas­tante impor­tante. Tam­bién estuve dos años en la Uni­ver­si­dad de Cal­i­for­nia de Los Ánge­les.

¿Es quizás pre­sen­tarse a su segun­da can­di­datu­ra como rec­tor lo más arries­ga­do que ha hecho en su car­rera?

No, arries­ga­da, no. Creo que es atre­v­i­da, pero no creo que sea arries­ga­da. Yo no perci­bo ries­go en esto, es decir, ¿qué puedo perder o ganar? ¿Qué pasa si pier­do? No pasa nada. ¿Qué pasa si gano? Pues puede pasar mucho. Perci­bo difi­cul­tades, pero ries­go no.

La uni­ver­si­dad no tiene sen­ti­do sin los estu­di­antes. La docen­cia y la inves­ti­gación clara­mente están ori­en­tadas a los estu­di­antes. No podemos dar una docen­cia de cal­i­dad si no inves­tig­amos

¿Cuál será la primera medi­da que tomará si es elegi­da rec­to­ra?

Creo que orga­ni­zar, en con­cre­to, el ámbito de la inves­ti­gación den­tro de la Com­plutense, que es un clam­or. Las difi­cul­tades tan impor­tantes que tiene la uni­ver­si­dad para poder par­tic­i­par en con­vo­ca­to­rias de inves­ti­gación, en los planes nacionales, en con­vo­ca­to­rias euro­peas, etc. Para que la Com­plutense pue­da ser una uni­ver­si­dad mod­er­na, los inves­ti­gadores ten­emos que seguir inves­ti­gan­do. Esta­mos dejan­do de hac­er­lo porque la gestión es tan com­ple­ja que prefe­r­i­mos o no con­cur­rir, o con­cur­rir con otras uni­ver­si­dades que hagan la gestión. Y eso es un prob­le­ma porque es descap­i­talizar la Uni­ver­si­dad Com­plutense. Por eso creo que lo primero que deberíamos hac­er es orga­ni­zar la gestión de la inves­ti­gación y pro­pon­er un proyec­to cien­tí­fi­co de futuro, algo que nun­ca nos hemos plantea­do.

Si es elegi­da, segu­ra­mente ten­drá que dejar de dar clase, ¿qué echará de menos de la tarea docente?

Cuan­do era vicer­rec­to­ra dejé la docen­cia el primer año para estar muy cen­tra­da, pero el segun­do año volví a dar clase. Me cogí un grupo por las tardes para que no inter­firi­era con nada y volví a dar clase. Me cues­ta dejar­lo porque me gus­ta, me resul­ta muy agrad­able dar clase, me resul­ta muy intere­sante. Y creo que voy a pro­ced­er de la mis­ma man­era, voy a cen­trarme en lo que ten­go que estar cen­tra­da y, en cuan­to eso esté orga­ni­za­do, si soy capaz y puedo, volveré a la docen­cia.

¿Qué papel cree que deben jugar los estu­di­antes en esta uni­ver­si­dad?

La uni­ver­si­dad no tiene sen­ti­do sin los estu­di­antes. La docen­cia y la inves­ti­gación clara­mente están ori­en­tadas a los estu­di­antes. No podemos dar una docen­cia de cal­i­dad si no inves­tig­amos y si no pre­sen­ta­mos lo que está en el límite del conocimien­to. Los estu­di­antes se man­i­fi­es­tan tan­to con la pal­abra como con sus acciones, lo vemos en las aulas, si dejan de ir a clase o dejan de matric­u­larse es una for­ma de comu­ni­carse y debe­mos de saber inter­pre­tar­la. Ellos man­i­fi­es­tan lo que les parece mejor o peor, y eso hay que saber ver­lo para enten­der cómo está la situación.

En su pro­gra­ma habla de una Com­plutense mod­er­na. ¿Qué le fal­ta a nues­tra uni­ver­si­dad para que se con­sidere mod­er­na?

Le fal­tan cosas, sí. Hemos habla­do antes de la inves­ti­gación, y creo que eso es muy impor­tante. Cuan­do hace­mos inves­ti­gación, tiene que ser fácil inves­ti­gar. Tam­bién hay que facil­i­tar otras cosas, como tran­si­tar por la uni­ver­si­dad, hac­er una matrícu­la, elab­o­rar una memo­ria de seguimien­to de una tit­u­lación, ges­tionar las matrícu­las de las fac­ul­tades… Eso da un val­or aña­di­do al tra­ba­jo. Creo que la vida tiene que ser fácil para todos en una uni­ver­si­dad mod­er­na.

Tam­bién pro­pone elim­i­nar trámites buro­cráti­cos. Sue­na como un sueño idíli­co. ¿Cómo se podría hac­er?

Da igual que sea la gestión de un via­je para irte a un con­gre­so que la matrícu­la de un máster o de un gra­do, el asun­to es que hay que analizar cuál es el pro­ced­imien­to y ahí hay muchas tra­bas muy impor­tantes. A los pro­fe­sores nos piden sis­temáti­ca­mente, por ejem­p­lo, nue­stro número de reg­istro per­son­al, que es algo que tiene la uni­ver­si­dad pero que nosotros ten­emos que pon­er cada vez. Eso sucede porque las bases de datos no están fusion­adas, no hay una base de datos úni­ca. Aunque fusion­ar las bases de datos no es fácil de hac­er, sí es rel­a­ti­va­mente fácil evi­tar reit­era­ciones en los dis­tin­tos pro­ced­imien­tos.

Pero ust­ed tiene expe­ri­en­cia en el vicer­rec­tora­do, ¿es que no existe ese canal de comu­ni­cación?

La ver­dad es que la comu­ni­cación, tan­to inter­na como exter­na, en la uni­ver­si­dad es bas­tante defici­taria. Cuan­do uno lle­ga a un puesto de gestión, tiene unos inter­locu­tores nat­u­rales: un vicer­rec­tor habla con un vicede­cano o con un decano, da igual, pero es que deba­jo de ese vicede­cano o de ese decano, hay pro­fe­sores, hay estu­di­antes. Lo que yo creo es que no hay que olvi­darse de lo que esta­mos hacien­do aho­ra, que es hablar con todo el mun­do. Lle­vo ya unos meses hablan­do con mucha gente en fac­ul­tades, en ser­vi­cios, con estu­di­antes, etc. No hay que olvi­darse de eso. Están los canales habit­uales, los estable­ci­dos, comi­siones, equiv­a­lentes a la hora de ges­tionar, etc. Pero no nos podemos olvi­dar de que la uni­ver­si­dad tiene muchas voces, muchas miradas, y que es de todos y de todas.

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Ima­gen desta­ca­da: María Cas­tro Mor­era can­di­da­ta a rec­to­ra 2023. (Fotografía: Paula Par­ra, La Vide­o­fac­toría)

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