8M para todos y todas  

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Según ONU.MUJERES, “una de cada tres mujeres sufre vio­len­cia a lo largo de su vida; 830 mujeres mueren cada día de causas evita­bles rela­cionadas con el embara­zo; sólo una de cua­tro par­la­men­tar­ios son mujeres a niv­el mundi­al; y has­ta 2086 no se cer­rará la brecha salar­i­al si no se con­trar­res­ta la ten­den­cia actu­al. La desigual­dad de género es endémi­ca. Aho­ra, cuan­do la comu­nidad inter­na­cional se une con la Agen­da para el Desar­rol­lo Sostenible, ten­emos que luchar para que las próx­i­mas gen­era­ciones vivan en un mun­do donde la mujer pue­da expre­sarse, decidir e inter­venir, y dis­fru­tar de los mis­mos dere­chos que el hom­bre”.

Así de con­tun­dente es y hoy lo recor­damos al cel­e­brar, como cada 8 de mar­zo, el Día Inter­na­cional de la Mujer, en el que fes­te­jamos tan­tas ini­cia­ti­vas tomadas por noso­tras como la mejo­ra social, lab­o­ral, económi­ca, de igual­dad, de reconocimien­tos de dere­chos bási­cos o de lucha con­tra cualquier tipo de dis­crim­i­nación. Recor­damos lo con­segui­do y lo que nos que­da por hac­er en un camino que nun­ca ha sido fácil, pero en el que aho­ra, ten­emos may­or par­tic­i­pación social. Nos hace­mos eco de las situa­ciones que pasan las mujeres en Irán, Afgan­istán, Sudán, Esta­dos Unidos, Nige­ria y tan­tos otros país­es gra­cias a las redes sociales que nos per­miten mov­i­lizarnos con may­or facil­i­dad. Sólo bas­ta con repasar algu­nas de las cam­pañas para com­pro­bar la reper­cusión mediáti­ca: 

#SendeAn­la #Bring­Back­Our­Girls #YesAll­Women #Every­day­Sex­ism #Wom­en­Should #HeFor­She #NiU­na­Menos #MeToo #YoTam­bi­en #Quella­VoltaCh #Bal­ance­Ton­Porc #AnaKa­man #Time­sUp #Fem­i­nist­Fri­day

Quizá mucha gente no lo sepa, pero la primera vez que hay con­stan­cia doc­u­men­tal de su uti­lización con el tér­mi­no fem­i­nisme fue en 1837, en Fran­cia a través del social­ista Charles Fouri­er que lo uti­lizó “para describir la lib­eración de la mujer en un futuro utópi­co”.

El primer Día Inter­na­cional de la Mujer, el 8 de mar­zo de 1911 reunió a más de un mil­lón de per­sonas en Aus­tria, Dina­mar­ca, Ale­ma­nia y Suiza a favor del sufra­gio y los dere­chos lab­o­rales de la mujer. En sus ini­cios, la con­mem­o­ración tam­bién sirvió de protes­ta con­tra la I Guer­ra Mundi­al

Des­de la Primera con­ven­ción por los dere­chos de las mujeres en 1848 cel­e­bra­da en Seneca Falls, Nue­va York, nos dimos cuen­ta de nue­stro poder, de que había muchas cosas que nos unían y que había que empezar por cam­biar las leyes. Eliz­a­beth Cady Stan­ton y Lucre­tia Mott reunieron a cien­tos de per­sonas para exi­gir dere­chos civiles, sociales, políti­cos y reli­giosos para las mujeres que quedó refle­ja­do en la Declaración de Sen­timien­tos y Res­olu­ciones en la que se puede leer: “Man­ten­emos que estas ver­dades son evi­dentes: que todos los hom­bres y las mujeres son crea­d­os iguales”. Este fenó­meno fue toman­do la for­ma de un movimien­to luchan­do con­tra la dis­crim­i­nación por razón de raza, clase social, etnia, religión, edu­cación y ori­entación sex­u­al.

En su dis­cur­so de 1851 “¿Aca­so no soy yo una mujer?”, la fem­i­nista esta­dounidense y antigua escla­va Sojourn­er Truth llamó la aten­ción sobre cómo las mujeres sufren el machis­mo de man­eras difer­entes. Se podría decir que fue la pre­cur­so­ra del movimien­to que aho­ra cono­ce­mos por  #MeToo #YoTam­bi­en porque ani­mó a que otras denun­ci­asen abu­sos y que por pudor o vergüen­za, no se habían atre­v­i­do a hac­er­lo públi­co.

Si bien a medi­a­dos de 1850, comen­z­a­ba a dar los primeros pasos, la necesi­dad del sufra­gio femeni­no fue cogien­do veloci­dad a prin­ci­p­ios de 1900 por todo el mun­do. Nue­va Zelan­da se ade­lan­tó cuan­do en 1893, un grupo de mujeres con­sigu­ió reunir 32.000 fir­mas pidi­en­do al Par­la­men­to –que poco después aprobó- el sufra­gio femeni­no, con­vir­tién­dose en el primero en per­mi­tir el voto a las mujeres.

El 8 de mar­zo de 1857, cien­tos de tra­ba­jado­ras de fábri­c­as en Esta­dos Unidos salieron a las calles para equiparar sus condi­ciones lab­o­rales a las de los hom­bres, pero acabaron con enfrentamien­tos con la policía, heri­dos y detenidos. El 25de mar­zo de 1911, un incen­dio en la fábri­ca Tri­an­gle Shirt­waist de Nue­va York causó la muerte de 146 tra­ba­jado­ras que no pudieron salir de las naves porque las puer­tas esta­ban cer­radas con llave. El primer Día Inter­na­cional de la Mujer, el 8 de mar­zo de 1911 reunió a más de un mil­lón de per­sonas en Aus­tria, Dina­mar­ca, Ale­ma­nia y Suiza a favor del sufra­gio y los dere­chos lab­o­rales de la mujer. En sus ini­cios, la con­mem­o­ración tam­bién sirvió de protes­ta con­tra la I Guer­ra Mundi­al pero aho­ra es nue­stro día, el de todos y todas.

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Ana del Paso es peri­odista y pro­fe­so­ra en el Depar­ta­men­to de Peri­odis­mo y Comu­ni­cación Glob­al.

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