Polémica en el World Press Photo

El mejor oficio del mundoEn los mediosEs noticia

Decenas de periodistas georgianos protestan contra el premio otorgado al fotógrafo ruso Mikhail Tereschenko, de la agencia TASS

Fotoperiodistas y documentalistas georgianos, tanto independientes como aquellos que trabajan en medios locales e internacionales, han reaccionado con indignación y preocupación ante la decisión de World Press Photo de otorgar un premio a un fotógrafo de la agencia estatal rusa TASS.  

El ganador en la categoría de historias fotográficas de Europa del certamen de 2025, anunciado la semana pasada, fue el fotógrafo ruso Mikhail Tereshchenko. Este empleado de TASS, la agencia de información del Kremlin, presentó una serie fotográfica sobre las protestas en Tiflis, capital de Georgia, lo que desató una ola de críticas entre la comunidad periodística del país caucásico.  

Los fotoperiodistas georgianos han expresado que se sienten «preocupados e insultados» por esta decisión a través de una carta abierta publicada en redes sociales. Argumentan que premiar a un fotógrafo que apoya las narrativas del Kremlin por su cobertura de protestas antirrusas no solo es “controvertido y contradictorio”, sino que representa «un insulto directo» a las personas que arriesgan sus vidas luchando contra la interferencia rusa en la soberanía y el futuro de Georgia.  

«Nosotros, los fotoperiodistas y documentalistas georgianos, estamos profundamente consternados y ofendidos por la decisión de World Press Photo de otorgar el premio de 2025 a un representante de TASS, una agencia estatal rusa conocida por su propaganda, por un reportaje fotográfico que retrata las protestas georgianas dirigidas precisamente contra la influencia y la ocupación rusa», declararon en un comunicado conjunto.  

TASS, la agencia estatal de noticias de Rusia, lleva décadas difundiendo desinformación, desde la era soviética hasta la actualidad. Durante la guerra entre Rusia y Georgia en 2008 y en los años posteriores, desempeñó un papel clave en la propagación de narrativas falsas, presentando a Georgia como el agresor. Hoy en día, continúa utilizando tácticas similares para manipular y distorsionar los hechos sobre la guerra de Rusia en Ucrania.  

El fotógrafo premiado, Mikhail Tereshchenko, ha apoyado públicamente la invasión rusa de Ucrania, calificándola como un acto «liberador» en una entrevista para TASS. Para los georgianos, que han experimentado de primera mano la ocupación rusa —con el 20% de su territorio bajo control de Moscú— esta narrativa no solo es falsa, sino profundamente dañina. «Nos resulta difícil entender cómo un concurso que debería defender la verdad y la justicia premia una voz como esta con su máximo reconocimiento», añadieron los fotoperiodistas.  

Fragmento de la entrevista donde Tereshchenko asegura que la batalla de Mariupol fue un acto de “liberación”, para la agencia TASS, donde trabaja. | Captura de pantalla: https://tass.ru/interviews/23519483 

Las imágenes galardonadas muestran a manifestantes georgianos que luchan contra las mismas fuerzas que TASS defiende y sirve. «Que una agencia como esta cuente su historia no es solo una contradicción; es una traición a los principios fundamentales del periodismo», afirmaron. La agencia rusa respaldó a su fotógrafo en un comunicado publicado el 29 de marzo.

Además, los críticos señalan que al premiar esta serie fotográfica, World Press Photo legitima a una agencia conocida por su desinformación, socavando la esencia de los medios independientes y abriendo la puerta a narrativas falsas ante una audiencia global. «Esta decisión no solo refuerza la propaganda, sino que también valida a los medios estatales rusos como una fuente confiable, fortaleciendo, en última instancia, el poder del ocupante», subrayaron.  

Ante el comunicado publicado por decenas de periodistas georgianos, World Press Photo mantiene su apoyo a la decisión del jurado, invitando al público a evaluar el trabajo por sí mismo. Este enfoque ha generado reacciones diversas, especialmente entre los fotoperiodistas georgianos, quienes consideran que la organización no ha abordado el caso con la gravedad suficiente.

En su defensa, World Press Photo, en un comunicado publicado el primero de abril, destaca que la autenticidad de las fotografías y los eventos que documentan no está en duda, subrayando el trabajo de su equipo de redactores, investigadores y verificadores para garantizar subtítulos precisos y veraces. Además, la organización expresa su «total respeto» por los periodistas que cubren la guerra de Rusia en Ucrania y las protestas en Georgia, reconociendo los riesgos y dificultades que enfrentan. Sin embargo, se distancia explícitamente de las declaraciones de Tereshchenko, como su referencia a la ocupación rusa de Mariupol como una «liberación», afirmando que no comparte esa visión y reiterando hechos objetivos sobre la invasión rusa a Ucrania y la devastación de Mariupol, incluyendo ataques a civiles.
En su defensa, World Press Photo, en un comunicado publicado el primero de abril, destaca que la autenticidad de las fotografías y los eventos que documentan no está en duda, subrayando el trabajo de su equipo de redactores, investigadores y verificadores para garantizar subtítulos precisos y veraces. Además, la organización expresa su «total respeto» por los periodistas que cubren la guerra de Rusia en Ucrania y las protestas en Georgia, reconociendo los riesgos y dificultades que enfrentan. Sin embargo, se distancia explícitamente de las declaraciones de Tereshchenko, como su referencia a la ocupación rusa de Mariupol como una «liberación», afirmando que no comparte esa visión y reiterando hechos objetivos sobre la invasión rusa a Ucrania y la devastación de Mariupol, incluyendo ataques a civiles.


World Press Photo también ha recibido críticas por otro premio otorgado a Nanna Heitmann y  Florian Bachmeier, quienes de forma independiente han sido premiados por dos fotografías en Ucrania. La de la Heitmann recoge un cuerpo convaleciente de un militar ruso herido de muerte y la de Bahmeier, una niña ucraniana aterrorizada en su cama. Para la prensa y el Gobierno ucraniano, poner estas dos imágenes al mismo nivel “crea un tándem patético y es el ejemplo perfecto de falsa moral donde se equipara por igual al agresor y al agredido”, según una publicación en X del ministro de asuntos exteriores del gobierno de Zelensky.

La explicación sobre por qué se premió «Protestas en Georgia», de Mikhail Tereshchenko, revela la perspectiva del jurado: consideran que la serie captura una historia global relevante sobre las protestas antigubernamentales en Georgia, enmarcadas en elecciones controvertidas, tensiones entre políticos prorrusos y proeuropeos, y el resurgimiento del proyecto de ley de «agentes extranjeros». Las imágenes nocturnas, con fuegos artificiales utilizados como armas urbanas, fueron elogiadas por reflejar la dinámica de las protestas masivas y plantear preguntas sobre cómo los movimientos democráticos enfrentan fuerzas policiales militarizadas. No obstante, esta justificación no ha aplacado las críticas de quienes ven una contradicción en premiar a un fotógrafo de TASS por un tema tan sensible para Georgia.

World Press Photo también responde sobre la participación de fotógrafos rusos y de medios estatales en el concurso. La organización defiende su política de no excluir a participantes de ningún país, argumentando que incluso en contextos de poca libertad de prensa, como Rusia, los fotógrafos pueden producir trabajos significativos. Asimismo, destaca que el jurado evalúa las obras de forma anónima, sin conocer los nombres ni las afiliaciones de los participantes, para garantizar que el fallo se base únicamente en la calidad de las entradas. Aunque esta postura busca promover la equidad, ha intensificado el debate sobre si las reglas actuales son suficientes para evitar que la propaganda se infiltre en un certamen de prestigio mundial. El comunicado hace especial énfasis en la anonimidad de las entradas al concurso: “El jurado independiente evalúa las candidaturas de forma anónima, sin revelar los nombres de los fotógrafos ni de los medios para los que trabajan. El principio es que el jurado evalúa la candidatura, no a la persona o agencia para la que trabaja. Aplicamos nuestras normas de forma uniforme a todas las candidaturas, sin excepción”.

Los fotoperiodistas georgianos concluyeron con un mensaje claro: «La historia de la resistencia, el dolor y la esperanza de Georgia nunca podrá ser vista ni contada con justicia por las agencias de propaganda de los invasores, que sirven al opresor, distorsionan los hechos y silencian la verdad».  





Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Plugin the Cookies para Wordpress por Real Cookie Banner