Io sono giornalista

Contraplano

El funeral del papa Francisco, desde dentro

En esta sec­ción, el peri­odista vuelve hacia sí la cámara para con­tarnos lo que ve des­de una per­spec­ti­va per­son­al. Esa cámara, que debe enfo­car los hechos y a los pro­tag­o­nistas de la noti­cia, se gira de for­ma excep­cional hacia el peri­odista para que pue­da mostrarnos lo que hay detrás de sus pal­abras, lo que ha exper­i­men­ta­do y lo que ha sen­ti­do mien­tras informa­ba. No es solo un plano opuesto. Es una nar­ración que com­ple­men­ta al rela­to infor­ma­ti­vo. Si en las otras sec­ciones del per­iódi­co se infor­ma obje­ti­va­mente de la actu­al­i­dad, en Con­tra­plano se cuen­ta cómo se viv­en sub­je­ti­va­mente esas cober­turas. 


Baños portátiles de plás­ti­co, gente dur­mien­do en el sue­lo y colas inter­minables. Lo más nor­mal sería pen­sar que estás en un fes­ti­val de músi­ca, pero quienes salen de esos baños, quienes duer­men en la calle y quienes esper­an durante horas son curas, mon­jas y fieles de todo el mun­do. Ahí entien­des que esto es un funer­al, pero no uno cualquiera. Es el funer­al de un papa. Uno de los más queri­dos de los últi­mos sig­los. Uno que quiso, y en parte con­sigu­ió, cam­biar la Igle­sia.

El viernes 25 de abril por la mañana me acerqué al Vat­i­cano con la esper­an­za de poder recoger la acred­itación que me per­mi­tiría acced­er al funer­al. Había peri­odis­tas hacien­do cola en la puer­ta de la ofic­i­na de pren­sa. Cuan­do fue mi turno me dijeron que nece­sita­ba una car­ta de recomen­dación de la emba­ja­da españo­la. Era imposi­ble coger un bus en Roma. Una vez en la emba­ja­da, un guardia civ­il me dijo que no había nadie: “Inten­ta lla­mar”, me recomendó, pero yo ya había per­di­do la cuen­ta del número de lla­madas que había hecho a lo largo de la mañana.

Varios jóvenes juegan al fútbol en la plaza de San Pedro al terminar la segunda misa Novendial por el Santo Padre papa Francisco, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Var­ios jóvenes jue­gan al fút­bol en la plaza de San Pedro al ter­mi­nar la segun­da misa Noven­di­al por el San­to Padre papa Fran­cis­co, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da

Por la tarde, ya con la basíli­ca cer­ra­da con el propósi­to de comen­zar las prepara­ciones para el funer­al que se cel­e­braría el día sigu­iente, volví a la cola de la ofic­i­na de pren­sa esperan­do el mila­gro que sería que mi acred­itación estu­viese allí esperan­do. Cer­ró a las 9 de la noche y yo no había tenido éxi­to. Fue en ese momen­to cuan­do decidí volver de madru­ga­da y hac­er noche en la plaza de San Pedro para ase­gu­rarme un puesto en el funer­al. 

Según avan­z­a­ba la noche y empez­a­ba a clarear el cielo, cre­ció la ten­sión. Se aprox­ima­ba la hora de acce­so, y cuan­do se abrieron las puer­tas, comen­zó la car­rera. Todo el mun­do cor­ría y la meta era un hue­co, por minús­cu­lo que fuese, en la plaza de San Pedro.

Una vez den­tro, solo qued­a­ba enfrentarse al can­san­cio durante más de cua­tro horas antes del comien­zo de la cer­e­mo­nia. Los que perdieron la batal­la con­tra el sueño se des­per­taron con el rezo del rosario, media hora antes del comien­zo del funer­al.

Dos monjas duermen a la espera del comienzo del funeral del papa Francisco, el 26 de abril de 2025 | Foto Marcos Villaoslada
Dos mon­jas duer­men a la espera del comien­zo del funer­al del papa Fran­cis­co, el 26 de abril de 2025 | Foto Mar­cos Vil­laosla­da
Los cardenales asisten a la segunda misa novendial por el Santo Padre papa Francisco, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Los car­de­nales asis­ten a la segun­da misa noven­di­al por el San­to Padre papa Fran­cis­co, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da

Llegó la hora y se hizo el silen­cio, que solo rompió el atron­ador aplau­so que pro­du­jo la sal­i­da de la caja fúne­bre del difun­to san­to padre. La colo­caron en el sue­lo, frente al altar. En el lado izquier­do, las más de doscien­tas sotanas rojas que con­for­man el Cole­gio Car­de­na­li­cio; en la derecha, los tra­jes negros de los rep­re­sen­tantes de 162 país­es y en el cen­tro, Gio­van­ni Batista Re, el decano del Cole­gio Car­de­na­li­cio, se disponía a pre­sidir la misa exe­quial. El ital­iano fue nom­bra­do car­de­nal por Juan Pablo II en 2001 y par­ticipó en los cón­claves que eligieron a Bene­dic­to XVI en 2005 y al mis­mo Fran­cis­co en 2013. Fue este últi­mo quien le nom­bró car­de­nal decano, rol de suma impor­tan­cia tras la muerte de un papa, ya que es quien asume algu­nas fun­ciones rel­e­vantes, entre ellas la de pre­sidir su funer­al.

Batista habló de Fran­cis­co como un papa “lleno de calidez humana y pro­fun­da­mente sen­si­ble a los dra­mas actuales”. Tam­bién recordó algunos de los momen­tos clave de su papa­do, como la misa que ofre­ció en Méx­i­co, a pocos met­ros del muro que Don­ald Trump, allí pre­sente, mandó con­stru­ir en su primer manda­to. O su via­je a Lampe­dusa en 2013, a donde lle­ga­ban cien­tos de migrantes huyen­do de la guer­ra en Siria: “La guer­ra provo­ca la muerte de per­sonas y la destruc­ción de casas, hos­pi­tales y escue­las. La guer­ra siem­pre deja el mun­do peor de lo que esta­ba antes: siem­pre es una der­ro­ta dolorosa y trág­i­ca para todos”, ase­guró en el ter­ri­to­rio griego.

Tras la homilía llegó la comu­nión. Dece­nas de sac­er­dotes se dirigieron en pro­ce­sión hacia dis­tin­tos pun­tos de la plaza para garan­ti­zar una hos­tia sagra­da a todos los pre­sentes. A mi lado comul­gar­on un joven ciego y su ami­go Mar­co, ambos romanos. Se fundieron en un abra­zo para darse la paz.

Un guardia de seguridad gestiona el acceso al sepulcro del papa Francisco en el interior de la Basílica papal de Santa María la Mayor, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Un guardia de seguri­dad ges­tiona el acce­so al sepul­cro del papa Fran­cis­co en el inte­ri­or de la Basíli­ca papal de San­ta María la May­or, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da
Una persona lamenta la muerte del papa Francisco en el interior de la basílica papal de Santa María la Mayor, frente a su sepulcro, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Una per­sona lamen­ta la muerte del papa Fran­cis­co en el inte­ri­or de la basíli­ca papal de San­ta María la May­or, frente a su sepul­cro, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da

El car­de­nal decano dio por final­iza­do el solemne acto ben­di­cien­do el féretro antes de que fuese dis­puesto para su trasla­do en papamóvil hacia la basíli­ca de San­ta Maria Mag­giore, la que eligió el mis­mo papa Fran­cis­co como su lugar de des­can­so eter­no.. “Quiero ser enter­ra­do en San­ta María la May­or, porque es mi gran devo­ción”, pidió Fran­cis­co. Dece­nas de miles de per­sonas acom­pañaron el trayec­to de seis kilómet­ros que sep­a­ran ambas basíli­cas.

Al día sigu­iente, se cele­bró la segun­da de las misas noven­di­ales que se cel­e­bran durante nueve días con­sec­u­tivos tras la muerte de un papa. Esta vez asistí por primera vez con acred­itación a la Plaza de San Pedro. Se veía difer­ente, y aún más cuan­do accedí a la zona habil­i­ta­da para la pren­sa en lo alto del Brac­cio de Car­lo­mag­no. Pre­si­di­da por Pietro Parolin, esta­ba ded­i­ca­da a emplea­d­os y fieles de la Ciu­dad del Vat­i­cano.

Durante esa tarde miles de fieles quisieron dar­le un últi­mo adiós a Fran­cis­co en la tam­bién lla­ma­da basíli­ca de San­ta Maria del­la Neve. Tras otra kilo­métri­ca cola se podía ver la piedra blan­ca con la úni­ca inscrip­ción de “Fran­cis­cus”. El papa fue enter­ra­do en una tum­ba sen­cil­la, en el lat­er­al de la igle­sia que, según la leyen­da, la mis­ma Vir­gen pidió en sueños al papa Liberio, mar­cán­dole donde quería que fuese con­stru­i­da con una neva­da sobre el lugar en pleno mes de agos­to.

Hoy Fran­cis­co des­cansa en ese lugar. Io sono gior­nal­ista.

Galería de imá­genes:

Una monja realiza una fotografía en la plaza de San Pedro antes del comienzo del funeral del papa Francisco, el 26 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Una mon­ja real­iza una fotografía en la plaza de San Pedro antes del comien­zo del funer­al del papa Fran­cis­co, el 26 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da
Miles de personas asisten al funeral del papa Francisco en la plaza de San Pedro, el 26 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Miles de per­sonas asis­ten al funer­al del papa Fran­cis­co en la plaza de San Pedro, el 26 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da
Fieles esperan al comienzo del funeral del papa Francisco, el 26 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Fieles esper­an al comien­zo del funer­al del papa Fran­cis­co, el 26 de abril de 2025 |
Foto: Mar­cos Vil­laosla­da
Sepulcro del papa Francisco en la basílica papal de Santa María la Mayor, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Sepul­cro del papa Fran­cis­co en la basíli­ca papal de San­ta María la May­or, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da
Miles de personas asisten a la segunda misa Novendial por el Santo Padre, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Miles de per­sonas asis­ten a la segun­da misa Noven­di­al por el San­to Padre, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da
Una persona lamenta la muerte del papa Francisco en el interior de la basílica papal de Santa María la Mayor, el 27 de abril de 2025 | Foto: Marcos Villaoslada
Una per­sona lamen­ta la muerte del papa Fran­cis­co en el inte­ri­or de la basíli­ca papal de San­ta María la May­or, el 27 de abril de 2025 | Foto: Mar­cos Vil­laosla­da

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