Los españoles consideran que la IA es más neutral que a los periodistas
Según un estudio publicado por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona (UPF), un 37% de los encuestados considera a la Inteligencia Artificial (IA) “muy o bastante neutral”, frente al 21% que lo cree de los periodistas.
Estos resultados pertenecen a la encuesta estatal sobre la percepción y credibilidad de la IA en los procesos de producción de los medios de comunicación, un encargo del grupo de investigación en Comunicación Política, Periodismo y Democracia (POLCOM-GRP) de la UPF a la empresa demoscópica Yougov. La metodología utilizada consta de una muestra representativa en todo el estado español con 2004 encuestados realizada en abril de 2025.
Crisis de credibilidad
Marcel Mauri, coordinador de PLCOM-GRP, considera que la “crisis de credibilidad y de confianza en los medios podría explicar por qué los ciudadanos perciben a la IA de manera más neutral que a los periodistas”. Por otra parte, Ruth Rodríguez, coinvestigadora principal del estudio, muestra su preocupación por unos resultados sobre “una profesión que se basa precisamente en explicar los hechos de la forma más objetiva posible”.
Sorprendentemente, pese a la percepción de mayor neutralidad de la que goza la IA, el 83% de los encuestados cree que es más fiable un periodista a la hora de verificar una noticia. Tan solo el 17% de los encuestados confía más en la IA como verificador exclusivo. Rodríguez considera “importante” recalcar esta aparente contradicción.
La subjetividad humana
Los encuestados que prefieren a un periodista como verificador de información esgrimen diferentes razones. Un 30% se apoya en su profesionalidad y factor humano mientras que un 15% alega a los sesgos de programación de la IA. Mientras tanto, un 30% de los que prefieren la IA aseguran que esta no tiene sesgos y otro 15% asegura que los humanos son más influenciables y más tendentes a la subjetividad.
¿Nos espera un futuro mixto? Un 63% de los encuestados parece apoyar esta visión, ya que creen que la IA puede ayudar a los periodistas como herramienta complementaria a la hora de redactar noticias, pero no sustituyendo al factor humano como actor principal en la creación editorial.
Puedes leer más información en el estudio de la Universidad Pompeu Fabra:


