César Lucas, el hombre que nunca dijo “no” a una foto
La facultad rinde homenaje al legado del fotógrafo con una exposición que recorre la historia reciente de España a través de su mirada
“No tenía estilo, tenía el deber de cumplir”. Así se define César Lucas, leyenda viva del fotoperiodismo español, que sigue disparando con la misma curiosidad de aquel joven que comenzó su carrera cuando apenas tenía 16 años. Ahora, la facultad le rinde homenaje con una exposición que no solo celebra su legado visual, sino que también recorre, a través de su mirada, los últimos 60 años de historia reciente en España.
La muestra, titulada «Imágenes con Historia», se inauguró con una conferencia del propio Lucas en la Sala Svetlana Alexiévich, donde, entre recuerdos, confesiones y alguna carcajada nostálgica, el fotógrafo compartió su forma de entender una profesión que, aseguró, no ha dejado de enseñarle: “La fotografía es mi pasión y sigo aprendiendo cada día de ella”.
Un viaje por la memoria colectiva
La exposición, organizada en colaboración con la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGPTV) y con el apoyo de la Biblioteca de la Facultad, está comisariada por Antonio Graell y se despliega en dos espacios. En el EspacioArte, en la tercera planta del edificio principal, conviven imágenes de contenido político, escenas de moda y espectáculos.
En la planta baja se exhiben retratos más personales e icónicos, en una suerte de galería íntima del ojo que supo estar en el lugar y el momento justo. No faltan rostros legendarios: Brigitte Bardot, Sean Connery, Clint Eastwood, e incluso un joven Che Guevara durante su visita a Madrid en 1959. También están los momentos trascendentales: la Transición, manifestaciones, figuras reales, como los reyes Juan Carlos y Sofía, y escenas cotidianas cargadas de significado. Porque César Lucas no sólo capturó la historia, ayudó a escribirla en imágenes.

El rigor del que dispara sin filtro
Durante su intervención, Lucas insistió en el compromiso ético que ha guiado su trabajo desde el principio. “He sido muy disciplinado y riguroso, cada medio tenía su estilo y dependía de eso, no podía tomarme libertades”, explicó.
Su visión del fotoperiodismo, lejos de idealismos románticos, es práctica, directa y profesional: “Yo no hacía las fotos para mí, las hacía para que se vieran y tuvieran algo de interés público”, afirmó. Y no, nunca se permitió el lujo de rechazar una cobertura por estética o afinidad: “Yo nunca dije no a cubrir nada por el estilo. Yo no tenía estilo”.
Tampoco se quedó anclado en el pasado. A pesar de haber comenzado en la era de la película y el blanco y negro, abrazó las nuevas tecnologías sin miedos. “Nunca he dicho que la fotografía tenga que ser como la de toda la vida”, aseguró con orgullo. “Siempre he asumido las nuevas tecnologías y me tildaban de moderno”.

El acto de presentación contó con la participación de: Víctor Lerena, presidente de la ANIGPTV; Alicia Parras, profesora y directora de la Unidad Departamental de Biblioteconomía y Documentación; Ángel Luis Rubio Moraga, decano de la Facultad, y la vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, Isabel García Fernández, quien presidió el evento.
La exposición permanecerá abierta hasta el 24 de octubre, ofreciendo a visitantes y estudiantes una oportunidad única para asomarse al archivo vital de un fotoperiodista que nunca dejó de mirar con asombro y que nunca dejó de disparar.


