Cristina Fallarás: “Nosotras rompemos el silencio con resistencia y clandestinidad”

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La periodista defendió en la facultad la necesidad de luchar contra los abusos machistas

Hemos sido testigos, como sociedad, de un desprestigio atroz hacia la mujer; hemos visto tratar a las víctimas como culpables; hemos tenido conocimiento de castigos sociales, económicos, físicos y políticos hacia la mujer. La periodista Cristina Fallarás fue víctima de castigo social y profesional. Tuvo que mudarse dos veces de domicilio por servir de altavoz a las mujeres que no se atrevían a hablar, fue objeto de agresiones verbales y físicas, de acoso social y de violencia sexual, pero también fue precursora de movimientos como el #MeToo y el proyectocuentalo.org. Ahora, desde su Instagram, publica testimonios anónimos de mujeres víctimas de violencia machista.

Los dueños de los medios

En un acto organizado por la Unidad de Igualdad de la UCM, Fallarás acudió a la facultad de Ciencias de la Información en pleno revuelo por el caso Monedero y dejó muy claro, desde el principio, que condenaba el caso pero que no haría comentarios al respecto. ¿Quiénes son los dueños de los medios de comunicación? ¿Quién decide lo que se publica y lo que no? Estas son algunas de las preguntas con las que inició su charla. “Los dueños de los principales medios son hombres, siempre”, afirmó después la periodista.

Sin embargo, también aseguró que a raíz de la aparición de las redes sociales es más fácil que nunca llegar a la mayor cantidad de personas posible, facilitando así los movimientos y la lucha por unos derechos y unos valores que, como sociedad, debiéramos defender. “Esto es esencial, porque nosotras nunca hemos manejado la pasta y aquí no se requiere inversión de capital para comunicarnos”, dijo. Sí permite, comentó, poner en marcha una serie de movimientos como el #MeToo o el #Cuéntalo, en los que cientos de miles de mujeres hablan con libertad de sus abusadores y experiencias en un espacio aparentemente seguro. Gracias a estos movimientos y a todos los avances sociales, según Fallarás, nos encontramos en una “revolución de todos, de nosotras, las mujeres”, aunque frente a estas iniciativas en redes de visibilizar los abusos siempre hay quienes intentan boicotearlas: “Las tecnologías sirven de altavoz para lo bueno y lo malo”.  

Espacio seguro tras la denuncia 

El miedo a denunciar es notorio, indudable. Cuando una mujer denuncia, se adentra en un proceso largo, arduo y desagradable. Son procesos complicados que conllevan multitud de consecuencias para la víctima. Según Fallarás, “autolesiones, disociación, ideas suicidas, consumo de drogas, violencia sexual extrema o comportamientos de riesgo en la actividad sexual”. Por ello, afirmó que “se necesita un canal donde estas mujeres puedan expresarse sin desvelar su identidad”. Para ella, ese canal es Instagram, su Instagram, donde publica los testimonios de las mujeres que quieren contar lo que han pasado a través de un mensaje o de una conversación privada. Esta cuenta sirve de refugio para quienes han sufrido o sufren abusos, y se basa en tres principios: mantener a la víctima en el anonimato, publicar únicamente capturas de pantalla de los mensajes que le envían y no mencionar nunca al agresor. De esta manera, el algoritmo no puede detectar las palabras que considere delicadas o malsonantes y tampoco puede censurar nada. También se evita así “el burofax, el mensajito que te manda el agresor para amenazarte por lo que has publicado bajo el anonimato de la víctima y sin mencionarle”, dijo la periodista.

Fallarás remarcó la importancia de contar con unas condiciones sociopolíticas favorables. “No me cansaré de agradecer a la aprobación de la ley del sólo sí es sí”, pues hasta entonces, hasta la aparición de leyes y medidas como esta y hasta la aparición de las redes sociales, nunca se pudieron contar las experiencias de la mujer, lo primero que hacían era contar la violencia”, afirmó. 

Los jóvenes y el porno

Al finalizar la conferencia, Fallarás respondió a las preguntas del público, iniciando un diálogo en el que se compartieron numerosos testimonios, todos estremecedores. Cuando le preguntaron acerca de la nueva tendencia de mujeres influencers de recuperar los valores del pasado, hizo hincapié en quién paga a estas influencers: “Los hombres, quienes van a velar y a procurar salvaguardar sus intereses”. Entre los asistentes, una madre compartió su preocupación a la hora de criar a los hijos; Fallarás habló, entonces,  de su propia experiencia, de sus dos hijos y del auge de la pornografía, cada vez más brutal, más explícita y más vista por los más jóvenes, e insistió en que no hay que dejarles solos, sino acompañarlos con la verdad como mejor aliada. Otra asistente preguntó sobre la diferencia entre deseo y consentimiento: “El deseo es la base de todo, el pilar fundamental, sin deseo no hay nada, sin embargo, el consentimiento es un mecanismo legal, promovido y motivado, otra vez, por la ley del sólo sí es sí, es decir, son complementarios. Sin deseo, aunque provenga de solo una parte, o de las dos, no hay relación satisfactoria, por mucho que esté consensuado. Y, por supuesto, el consentimiento es la consecución del deseo, de la confianza y el respeto mutuos”. Para finalizar su conferencia, opinó sobre el “Caso Rubiales”: “Por primera vez han juzgado y condenado a un pez gordo, al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, por un piquito, algo que antes era impensable, inimaginable”. Y animó a todos los asistentes a luchar contra los abusos machistas desde la clandestinidad.

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2 comentarios en «Cristina Fallarás: “Nosotras rompemos el silencio con resistencia y clandestinidad”»

  • Me encanto, alejandro tiene una capacidad de enganchar al lector que nunca había visto. Sigue así 💪

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  • Durisimo, me ha encantado como escribe este chico. Yo le veo mucho futuro.

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