Se celebra en la facultad la décima edición de los encuentros “Los nuevos caminos del periodismo”
Martin Baron, exdirector de The Washington Post, de The Boston Globe y de The Miami Herald; Carlos del Amor, periodista de RTVE; Fermín Torrano, reportero de guerra de El Confidencial y The Telegraph; Andrea Morán, guionista y experta en pódcast narrativo y Adrián Blanco, periodista especializado en análisis y visualización de datos, participaron este miércoles en la facultad en la décima edición de los coloquios “Los nuevos caminos del periodismo”.
Organizados por el profesor de la facultad Ildefonso Soriano y el periodista Juan Calleja, estos encuentros permiten a los estudiantes conocer de primera mano la experiencia profesional y los consejos laborales de periodistas que abren nuevos caminos en sus ámbitos y se han convertido en referentes.
El que ha sido uno de los grandes directores de periódicos de Estados Unidos, Martin Baron, que intervino a través de videoconferencia, quiso subrayar la importancia de sus años de formación universitaria: “En la universidad aprendí a informar, a escribir y a realizar entrevistas. También a trabajar en equipo, una experiencia que adquirí en el periódico universitario, del que fui director. Además, aprendí a profundizar en los temas y a garantizar la precisión y el contexto adecuado para mis artículos, al tiempo que desarrollé un profundo aprecio por la libertad de prensa y la libertad de expresión”.
Sobre el papel del periodismo en la sociedad actual, Baron volvió a la esencia de la profesión, a valores tradicionales como la búsqueda de la verdad, y recordó que su misión, en una democracia, es “dar al público la información que necesita y merece para poder gobernarse a sí mismo y mejorar sus vidas”, al tiempo que exige cuentas al poder. “Los poderosos pueden influir en la vida cotidiana de la gente y si hay pruebas de irregularidades, debemos investigar”, afirmó
Entre los retos a los que se enfrentan actualmente los profesionales, destacó la necesidad de aprender a comunicarse mejor con el público, pues “la tecnología avanza constantemente y hay que mantenerse al día”. También aseguró que, al igual que sucede en otras profesiones, “la inestabilidad en el periodismo ha llegado para quedarse, por lo que se necesitan personas que acepten el cambio”. No se mostró, sin embargo, pesimista sobre el futuro, ya que aunque “los medios tradicionales se enfrentan a muchas dificultades, han surgido otros nuevos —algunos con mucho éxito—y las habilidades aprendidas en el periodismo se pueden aplicar a muchos ámbitos y profesiones”.
Televisión e IA
En su intervención, Carlos del Amor se centró en cómo está cambiando la forma de consumir televisión en los últimos años. En su opinión, el modelo tradicional está en declive: “Eso de sentarte a ver la televisión está condenado”. El periodista de RTVE cree que solo sobrevivirán los contenidos en directo, como los acontecimientos deportivos o las noticias de última hora. “Un partido de fútbol, si no lo ves en directo, pierde mucha emoción. También permanecerán las breaking news, pero el resto de los programas se consumirá online”, dijo.
Del Amor comparó esta evolución con lo que ya ha ocurrido con las series de ficción: “Antes, todo el mundo se sentaba a ver una serie y hoy eso ya no pasa”. A su juicio, el periodismo también se encamina hacia un modelo bajo demanda. “Me extraña que todavía haya cuatro o cinco millones de personas viendo los informativos”, añadió, y auguró un cambio radical en los hábitos de la audiencia: “Creo que en un futuro encender la televisión va a ser un acto casi prehistórico”.
Sobre la irrupción de la IA en el periodismo, reconoció que él no la utiliza y que en TVE se usa muy poco, aunque tiene un enorme potencial. “Es una herramienta poderosísima que va a cambiar la industria periodística, la cinematográfica y muchísimas cosas”. Y aunque aseguró que “sería un error utilizarla ahora”, cree que va a ser inevitable: “En un futuro imagino que habrá que abrazarla, domarla y utilizarla”.
Guerras, pódcasts y datos
Fermín Torrano —que iba para abogado, pero decidió ser periodista tras conocer la historia Miguel Gil— intervino a través de videollamada desde Ucrania, donde está cubriendo la guerra. El reportero navarro animó a los estudiantes a leer mucho “porque en periodismo todo está inventado, aunque vayan cambiando los envoltorios” y aseguró que entiende la profesión como un servicio a los demás.

Para él, la presencia sobre el terreno del informador es tan esencial que ni siquiera el avance de la IA puede sustituir su labor. “Cuando todo sea IA y nadie sepa qué es verdad y qué no, va a ser más necesario que nunca tener a una persona en el lugar donde suceden los hechos —afirmó—, que te fíes de lo que está viendo, de lo que está oliendo, porque la IA no huele, no tiene una percepción más allá de lo básico”.
En ese sentido, defendió el periodismo de guerra como un ejercicio que va más allá de la inmediatez. “Para mí es investigar, leer y estudiar muchísimo, ir al lugar, escuchar y organizar todo el contenido de una manera atractiva para que se pueda entender”, explicó. E insistió en una idea clave: el periodismo, en su esencia, consiste en estar cerca de la gente, especialmente de quienes sufren las consecuencias de las guerras.
Desde un perfil profesional muy distinto intervino Andrea Morán, quien puso el acento en la diversidad de caminos —muchos de ellos poco conocidos— que puede recorrer un periodista. Con un tono didáctico y repleto de consejos prácticos, centró su intervención en el universo del pódcast, el trabajo del freelance y las posibilidades de combinar el periodismo con el entretenimiento a través de la narrativa sonora.
Morán habló de la importancia de adaptarse a un entorno mediático cada vez más fragmentado y competitivo. “No existe un único camino”, recordó a los estudiantes, antes de insistir en la necesidad de desarrollar múltiples competencias: “Lo que se necesita ahora es tener muchas habilidades, ser muy versátiles”.
En un contexto saturado de contenidos, tanto informativos como de ficción, el reto, aseguró, es captar la atención de la audiencia y saber dónde y cómo consumen los usuarios para poder conectar con ellos. Con un tono muy didáctico, con consejos muy concretos, se centró en el universo del pódcast y en qué supone ser freelance y cómo trabajan. “Lo que se necesita ahora es tener muchas habilidades, ser muy versátiles”, afirmó.
Por último, Adrián Blanco explicó cómo contar historias a través de los datos y la visualización y reconoció la utilidad de la IA para analizar grandes bases de datos y para determinadas tareas de diseño. Blanco, que durante años fue editor de gráfico de The Washington Post, comparó también las condiciones del ejercicio profesional en España y en Estados Unidos. “La mayor diferencia está en el nivel de recursos, aunque eso no significa que en Estados Unidos el periodismo no atraviese también momentos de precariedad”, señaló.
En relación con la infografía y el diseño, subrayó que tradicionalmente han sido aspectos secundarios en la práctica periodística, pero que en los últimos años se han integrado plenamente en el proceso informativo. “Ya no somos el departamento artístico que colorea o dibuja gráficos para acompañar un artículo”, explicó.
Según detalló, los equipos de visualización pueden participan en todas las fases del trabajo periodístico: “En nuestro departamento planteábamos las historias. Yo, por ejemplo, cubrí durante cuatro años la política estadounidense y desarrollábamos el proceso completo: desde la idea inicial hasta el análisis de datos, su visualización y el diseño final de la página”.
👉 Podéis ver la charla completa en el canal de YouTube de la facultad: https://youtu.be/IiBPfWBpUXU


