Usman Riaz presenta en Madrid The Glassworker, la primera película pakistaní animada

Es noticia

Su estudio, Mano Animation Studios, es pionero en el sector de su país

El director de cine Usman Riaz presentó el proceso de creación de su película The Glassworker el 21 de octubre en la Academia de las Artes y Cinematográficas como parte del festival del Día Mundial de la Animación en Madrid. Se trata del primer largometraje pakistaní animado a mano, inspìrado por el Studio Ghibli y que representará al país en los Óscar.

Hace una década, Riaz viajó a Tokio para visitar el Studio Ghibli, donde vio cómo trabajaba una de las mejores productoras de animación del mundo. En 2016 creó Mano Animation Studios, el primer estudio de animación de Pakistán. Financiaron The Glassworker, su primer proyecto, a través de una campaña en Kickstarter que resultó un éxito.  “Conseguimos más del doble de la meta presupuestaria, lo que está genial para un grupo de donnadies en Pakistán”, comentó Riaz. A partir de entonces, comenzaron a reunir profesionales para hacer la película, como el guionista Moya O’Shea, el productor Manuel Cristóbal o el editor José Manuel Jiménez. 

“Nunca perdí la esperanza en el proyecto ni dejé que el equipo la perdiera”

El objetivo de Riaz con su obra es “hacer sentir a las personas”. Afirmó que “si una película no tiene tema, solo se tiene un puñado de imágenes bonitas” y define a The Glassworker como una “película antiguerra”. “Creo que la guerra no es la respuesta”, afirmó. Su obra es también una “carta de amor” a la animación y, si bien comentó que tenía su propia visión acerca de cómo resultaría el producto final, se prestó a modificaciones. “Dejé mi ego de lado porque quería hacer la mejor película posible”. “No tiene sentido trabajar con personas talentosas si no las vas a escuchar”, aseguró. 

El mayor obstáculo en la producción del largometraje, según comentó, fue tener que enseñar a su equipo, teniendo en cuenta que en Pakistán no hay una industria de la animación desarrollada. Sin embargo, con el tiempo fueron aprendiendo unos de otros y, si bien a veces el proceso llegaba a ser “deprimente”, Riaz aclaró que nunca perdió “la esperanza en el proyecto” ni dejó que “el equipo la perdiera”.

El creador de The Glassworker contó que la animación fue su obsesión desde niño y que estudiaba todo lo que encontraba en los libros y en Internet. 

“No tiene sentido trabajar con personas talentosas si no las vas a escuchar”

Además de su pasión por la animación, Usman Riaz también la tiene por la música. Llegó a dirigir una orquesta en el Berklee College of Music. En su película, combina ambas artes representando el amor por la música en la  protagonista femenina. Además, para él, el proceso de elaboración del storyboard le recuerda “a Mozart componiendo sus piezas”. 

El guion de The Glassworker sigue la regla narrativa de “mostrar, no contar”. Él atiende a detalles como el mobiliario de las casas de los protagonistas para hacer notar sus diferencias de clase o el aspecto cambiante del taller de cristalería tal y como se prepara para la guerra. La estética del mundo ficticio se inspira en la arquitectura, los mercados callejeros y las playas de Pakistán, y es la arena un elemento clave en la trama al fabricarse con ella el cristal. De hecho, el equipo de Mano Animation Studios viajó a Londres para aprender en persona cómo era el proceso de creación del vidrio. Según contó Riaz, les enseñaron a aceptar que “el cristal no siempre sale como uno quiere, pero que ahí reside su belleza”. 

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Plugin the Cookies para Wordpress por Real Cookie Banner