Detrás de Marie Claire

EntrevistasEs noticia

Mag­dale­na Fraj, direc­to­ra ejec­u­ti­va de la revista, estudió Peri­odis­mo en la fac­ul­tad

De Polo­nia a Madrid y de estu­di­ante de Peri­odis­mo en la fac­ul­tad de Cien­cias de la Infor­ma­ción de la UCM a direc­to­ra ejec­u­ti­va de la revista de moda Marie Claire. Es la muy resum­i­da trayec­to­ria pro­fe­sion­al de la peri­odista Mag­dale­na Fraj. Amante de la belleza, el estil­is­mo, los restau­rantes ital­ianos y la serie Sexo en Nue­va York, pasamos una tarde con ella para que nos cuente en qué con­siste su tra­ba­jo y cómo ha evolu­ciona­do el peri­odis­mo de moda. 

No aparto la mira­da del celu­lar. Quiero evi­tar per­derme entre calles descono­ci­das mien­tras bus­co el lugar con­cre­to del encuen­tro. Google Maps indi­ca que el rum­bo es cor­rec­to y empiezo a con­statar que estoy en un bar­rio donde dom­i­nan la ele­gan­cia, los restau­rantes gourmet y las mar­cas caras. Un escaparate que expone extrav­a­gantes tacones de agu­ja de col­ores flu­o­res­centes indi­ca que el pre­cio de los zap­atos oscila entre los mil y los dos mil euros. Como la pro­tag­o­nista de Emi­ly in Paris, aunque en lugar de en la cap­i­tal france­sa, estoy en la caóti­ca y cos­mopoli­ta ciu­dad de Madrid.  

Mag­dale­na Fraj, la direc­to­ra ejec­u­ti­va de la revista de moda Marie Claire, me ha cita­do en una cono­ci­da cafetería-restau­rante situ­a­da en la plan­ta supe­ri­or de una pequeña tien­da del­i­cate­sen. Subo las escaleras recu­bier­tas de una alfom­bra pare­ci­da a la de los Óscar y me sien­to en una de las mesas libres. Lám­paras de luz tenue en for­ma de flor y platos con estam­pa­do ani­mal dec­o­ran las pare­des ater­ciopeladas. En la mesa redon­da, pequeña y de már­mol blan­co, la agen­da con las pre­gun­tas para mi entre­vis­ta­da.

Una mujer rubia con un abri­go negro largo, vaque­ros y car­ga­da con mil bol­sas sube las escaleras. 

—¿Eres Júlia?  

Se sien­ta a mi lado y sus­pi­ra cansa­da. Son poco más de las seis de la tarde, pero a lo largo de su jor­na­da ha asis­ti­do a cin­co reuniones. Algu­nas con mar­cas y otras con su equipo de tra­ba­jo. Mag­dale­na con­fiesa que nun­ca está ‘del otro lado’, respon­di­en­do a pre­gun­tas, y que, ser ella la entre­vis­ta­da, le causa cier­ta inco­mo­di­dad.  

Lle­va un sen­cil­lo col­lar platea­do en for­ma de corazón que resalta por enci­ma de su jer­sey gris y una pulsera pan­do­ra con tan­tas fig­u­ri­tas col­gan­do que es imposi­ble ver los detalles de cada una. Su maquil­la­je es muy dis­cre­to: rímel negro que resalta sus ojos azules oval­a­dos y un poco de bron­ceador en los pómu­los. Aparto el bloc de notas con las pre­gun­tas y comen­zamos a char­lar. La Coca-Cola Zero y el café descafeina­do con leche de ave­na lle­gan a la mesa, y, entonces, todo es más fácil y flu­i­do.  

Mag­dale­na nació en la local­i­dad pola­ca de Ruda Śląs­ka en 1993 y llegó a Madrid como estu­di­ante de Eras­mus. Venía solo para un semes­tre, pero la ciu­dad la enam­oró has­ta tal pun­to que decidió no volver a Polo­nia. Volvió a cur­sar primero de Peri­odis­mo con una clara decisión: la Uni­ver­si­dad Com­plutense de Madrid era su sitio.  

—Fue un gran reto porque, entre otras cosas, me obligó a apren­der el idioma en un tiem­po récord. 

Antes de ter­mi­nar la car­rera, empezó a hac­er prác­ti­cas como peri­odista y, una vez grad­u­a­da, com­pletó su for­ma­ción con un diplo­ma en Mar­ket­ing y Comu­ni­cación de Moda y Lujo y un máster en Gestión Pub­lic­i­taria en la mis­ma uni­ver­si­dad. Pasó por dis­tin­tas cabeceras de moda, des­de InStyle o Cos­mopoli­tan a Elle, entre otras, pero no fue has­ta 2019 cuan­do ini­ció su trayec­to­ria, como redac­to­ra, en Marie Claire. Ese mis­mo año la nom­braron respon­s­able de la sec­ción de belleza. Actual­mente, además de seguir sien­do la encar­ga­da de la sec­ción de belleza, es tam­bién la direc­to­ra ejec­u­ti­va de la revista.  

“Muchos me decían que me quitara de la cabeza hac­er peri­odis­mo de moda. En algún momen­to dudé.  Pero siem­pre estu­vo ahí mi madre para recor­darme mi vocación” 

La pasión de Mag­dale­na por la moda y la belleza se remon­ta a su infan­cia. Y su vocación peri­odís­ti­ca tam­bién.  

—Siem­pre me ha gus­ta­do escribir. Recuer­do que cuan­do era pequeña fui a Lon­dres, llamé a mi madre y le dije que quería ser peri­odista. Siem­pre me ha atraí­do el mun­do de la moda y el sec­tor de la belleza. Siem­pre lo he tenido claro. Por suerte, aho­ra hay muchas más opciones den­tro de este mun­do que hace unos años. 

Aunque su deter­mi­nación de estu­di­ar Peri­odis­mo y su pasión por la moda y la belleza eran claras, las dudas, inqui­etudes e inse­guri­dades tam­bién estu­vieron pre­sentes en su camino. Al ter­mi­nar la car­rera y ver que muchos de sus com­pañeros no podían tra­ba­jar en aque­l­lo para lo que se habían for­ma­do y que la pre­cariedad lab­o­ral era una real­i­dad bien asen­ta­da que afecta­ba espe­cial­mente a los jóvenes. Mag­dale­na empezó a dudar de sí mis­ma. Tenía miedo. Pero con­fiesa que gra­cias a su madre nun­ca dejó de perseguir aque­l­lo por lo que tan­to había lucha­do.  

—Muchos me decían que me quitara de la cabeza hac­er peri­odis­mo de moda. Y en algún momen­to empecé a dudar y pen­sé en si real­mente valía la pena seguir inten­tán­do­lo. Pero siem­pre estu­vo ahí mi madre para recor­darme mi vocación: Después de todo el esfuer­zo hecho no lo puedes dejar, me decía.

Esta pasión y moti­vación por su tra­ba­jo siguen pre­sentes hoy en día, y aunque sea la direc­to­ra de la revista Marie Claire, no ha queri­do dejar de hac­er aque­l­lo que más le gus­ta:  escribir.  

—Aho­ra escri­bo durante los fines de sem­ana y sac­ri­fi­co tiem­po de mi vida per­son­al. Podría del­e­gar­lo y encar­gar todos los temas de belleza, pero sien­to mucho car­iño por este sec­tor. Con­trari­a­mente a lo que pue­da pen­sarse, no es nada triv­ial, son temas que rozan la salud. La clave es la orga­ni­zación.

¿Es triv­ial el peri­odis­mo de moda? La sociedad avan­za y un buen refle­jo de ello es la evolu­ción de pio­neras cabeceras de moda como Marie Claire. En su pági­na web, tienen cabi­da múlti­ples temas: la moda, por supuesto, pero tam­bién la salud sex­u­al, la sosteni­bil­i­dad o el fem­i­nis­mo. Un tipo de con­tenidos a los que la pren­sa gen­er­al­ista no puede prestar la mis­ma aten­ción, ya no solo en can­ti­dad sino tam­bién en pro­fun­di­dad. 

La propia Mag­dale­na Fraj reconoce que “la moda no es lo más impor­tante y trascen­dente en la vida” y que su tra­ba­jo “no es tan glamuroso como la gente puede pen­sar”. No obstante, recal­ca que “la moda for­ma parte de la his­to­ria y de nues­tra for­ma de expre­sarnos. Siem­pre ha esta­do muy vin­cu­la­da al arte y, de una for­ma u otra, está pre­sente en la vida de todas las per­sonas”. 

“Escri­bo durante los fines de sem­ana y sac­ri­fi­co tiem­po de mi vida per­son­al. Podría del­e­gar­lo y encar­gar los temas de belleza, pero sien­to mucho car­iño por este sec­tor” 

Uno de los cam­bios que con­sid­era más impor­tantes en las revis­tas de moda es cómo se han ido adap­tan­do a la real­i­dad actu­al, inte­gran­do la diver­si­dad y los val­ores fem­i­nistas como parte de su esen­cia.

—Aho­ra, en una sesión de fotos sacamos difer­entes tipos de piel y de cuer­pos. Hace diez años esto no se hacía.  

Aunque hay más diver­si­dad, menos temas tabúes y se puede hablar de med­i­c­i­na estéti­ca o plac­er sex­u­al de una for­ma abier­ta, tam­bién es cier­to que ha habido otros cam­bios que no han sido tan buenos.  

—Cada vez, en las revis­tas, somos menos peri­odis­tas en plan­til­la. Y esto pasa en todos los sec­tores. Aho­ra, la car­ga de tra­ba­jo de los peri­odis­tas es mucho más ele­va­da. Somos mul­ti tarea.  

Final­mente, le pre­gun­to por la cabecera de moda de la que guar­da mejor recuer­do, la revista en la que se ha encon­tra­do más cómo­da tra­ba­jan­do y su respues­ta es, pre­vis­i­ble­mente, Marie Claire. Su mira­da y tim­bre de voz con­fir­man que la afir­ma­ción es bien cier­ta. 

“Aho­ra, en una sesión de fotos sacamos difer­entes tipos de piel y de cuer­pos. Hace diez años esto no se hacía” 

 

—El ADN de Marie Claire es moda con emo­ciones. La moda es muy impor­tante, sí, pero la parte cul­tur­al y la rela­ciona­da con el fem­i­nis­mo, los dere­chos de la mujer y la salud, tam­bién. 

Miro el reloj y han pasa­do casi dos horas. Afuera ya está oscuro y el frío ha empaña­do los cristales de las ven­tanas. Mag­dale­na se ade­lan­ta e insiste en pagar mi café.  Me recuer­da que ha lle­ga­do un poco tarde y que “solo fal­taría”.  

Su ama­bil­i­dad vuelve a hac­er acto de pres­en­cia al des­pedirnos. Me dice que cuente con ella si nece­si­to cualquier cosa. Pero ya me ha brinda­do todo lo que nece­sita­ba: des­cubrir que quién está detrás de Marie Claire es un ejem­p­lo de lucha, per­se­ver­an­cia, humanidad y humil­dad. 

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Plugin the Cookies para Wordpress por Real Cookie Banner