Un grupo de expertos debate sobre las consecuencias internacionales del segundo mandato de Donald TrumpCuando se cumple un año de su vuelta a la Casa Blanca
Con una mesa redonda moderada por la periodista Anna Bosch bajo el título “Trump 2025–2026: Un año de presidencia y sus implicaciones globales”, la Casa de América recibió en la tarde del jueves 22 a un grupo de expertos en política internacional para analizar los acontecimientos más destacados de los primeros 365 días de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, las consecuencias de sus políticas y cómo se verá afectado el marco político internacional a partir de ahora.
La charla contó con la presencia del periodista Pedro Rodríguez, profesor de Relaciones Internacionales y colaborador habitual de ABC, Onda Cero y La Sexta; de la especialista en relaciones internacionales y profesora de la Universidad Pontificia Comillas Carlota G. Encina, y del director del Instituto Franklin-UAH, José Antonio Gurpegui.
Los participantes ahondaron en un panorama en el que Donald Trump protagoniza los titulares: “Él quiso ser presidente de EE.UU. para ser el hombre más famoso del mundo y lo ha conseguido”, sostuvo Gurpegui.Carlota G. Encina resumió el año del presidente Trump en «fracasos y algunos éxitos», matizando que estos últimos no son tácticos, sino estratégicos. Por su parte, Gurpegui describió al presidente como «un personaje muy previsible», a pesar de sus formas heterodoxas.
Anna Bosch cerró la parte introductoria con un toque de ironía, preguntando «¿solo un año?» para recordar que aún restan tres de mandato, y señaló con preocupación que el análisis riguroso de la gestión de Trump suele ser interpretado erróneamente por parte del público como un sentimiento antiamericano.
“Aliado incómodo» de Venezuela
La mesa también abordó la cuestión venezolana tras la detención de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero por parte del ejército estadounidense. Los ponentes estuvieron de acuerdo en que, pese a la defensa de las supuestas intenciones democráticas de la operación, Trump ha conseguido situarse por encima de la ley al actuar sin el conocimiento del Congreso y eludir el derecho internacional.
Bosch mostró su sorpresa ante el hecho de que sea la primera vez que Estados Unidos interviene en el exterior sin ni siquiera buscar una justificación pública apoyada en valores democráticos, señalando directamente al control de materiales y la explotación del petróleo.

Aunque todos señalaron que la gestión de Trump prioriza la fuerza por encima de los valores y recordaron su postura frente al asalto al Capitolio o su interés por un tercer mandato, para Pedro Rodríguez la situación actual trasciende la figura del presidente. Según el experto, la democracia estadounidense atraviesa una crisis sin precedentes que ha iniciado una «nueva era» de daños permanentes en el sistema institucional. La evidente pasividad de la OTAN muestra un descontento general en el que Bosch incidió y explicó como “la fuerza por encima de los valores”. La situación, para Rodríguez, no depende únicamente de Trump, pues la democracia estadounidense sufre una crisis “sin precedentes” que ha abierto “una nueva era” debido a “los daños permanentes”.
Groenlandia: el capricho de Trump
Otro de los temas que se trataron en la conversación fue el interés del presidente estadounidense en adquirir Groenlandia y el peligro que supone la libertad con la que Trump actúa. Bosch habló del “nivel de prepotencia” que padece Estados Unidos y del mensaje que envía a sus aliados: “Somos una potencia, vamos a actuar como tal. Si invadimos Groenlandia, los europeos no van a hacer nada”, dijo la periodista.
García Encina ofreció algo de esperanza hacia el futuro de las relaciones transatlánticas y se aferró a la permanencia de la democracia estadounidense: “Todavía creo que, a pesar de los problemas, Estados Unidos sigue siendo una democracia”. De cualquier forma, toda la mesa coincidió con las palabras del primer ministro de Canadá “el viejo orden mundial ha muerto”.
La juventud ante la «posdemocracia»
Mientras José Antonio Gurpegui sostuvo que el mandatario lidera su propia “revolución cultural” en Estados Unidos, García Encina y Bosch coincidieron en que existe “más ideología alrededor de Trump que en el propio Trump”, situando al dirigente como un catalizador de incógnitas en el tablero internacional. Esta nueva era, marcada por la transformación de los valores y el auge de la posverdad, presenta un futuro lleno de incertidumbre, con Trump como un presidente populista que sabe medir la temperatura a la sociedad.
La recta final del acto se centró en la respuesta social ante el nuevo orden global. En la ronda de preguntas, Infoactualidad planteó a los expertos la cuestión de cómo lidiar con los efectos de la posverdad y qué mensaje transmitir a una juventud expuesta al sensacionalismo. Los cuatro integrantes coincidieron en que los jóvenes son «una presa fácil para la desinformación».

Pedro Rodríguez vinculó esta vulnerabilidad con la precariedad estructural: «Los jóvenes están fuera de los debates sobre vivienda, pensiones y empleo de calidad; en esas condiciones, son el perfil perfecto para las alternativas de ultraderecha». También insistió en que la solución requiere «tomarse en serio a la juventud» en lugar de desplazarla del sistema. Por su parte, Gurpegui alertó sobre la llegada de la «posdemocracia» y señaló que esta será la primera generación que no viva mejor que la anterior. Ante este escenario, García Encina recomendó reforzar la educación.
El encuentro concluyó con una reflexión sobre la responsabilidad individual frente al sistema internacional y con el recordatorio de Anna Bosch a la advertencia del primer ministro canadiense, Mark Carney, en Davos: «O estáis en la mesa, o estáis en el menú. No podéis evitar el sistema porque pagaréis las consecuencias igualmente”.


