“The Art of Manga” celebra el éxito de la industria nipona en España
La exposición recorre la historia del cómic japonés y revela que ha acompañado a los españoles durante mucho tiempo

Es noticia

La indus­tria del ani­me y el man­ga ha cobra­do fuerza en España en los últi­mos años, pero aún son muchos los que no saben que el ani­me lle­va con ellos, al menos, des­de los años 70 con series como Hei­di o Mazinger Z. Así, el man­ga y el ani­me aco­gen ya a tres gen­era­ciones de otakus (fanáti­cos del man­ga) españoles, y la exposi­ción “The Art of Man­ga” mues­tra cómo han pasa­do de ser una sub­cul­tura a con­ver­tirse en una ten­den­cia pop­u­lar entre las masas.

La mues­tra estará abier­ta has­ta el 21 de julio

El pasa­do 4 de abril se inau­guró en el Cole­gio Ofi­cial de Arqui­tec­tos de Madrid (COAM) la exposi­ción “The Art of Man­ga”, un recor­ri­do históri­co des­de los orí­genes has­ta los grandes estrenos de hoy en los cines inter­na­cionales. La mues­tra, que estará abier­ta has­ta el 21 de julio, está orga­ni­za­da por la agen­cia de espec­tácu­los Sold Out en colab­o­ración con el divul­gador de cul­tura japone­sa Ori­ol Estra­da. La exposi­ción se dirige a todos los públi­cos (incluyen­do a los exper­tos) y está ori­en­ta­da a servir como aprox­i­mación a la cul­tura japone­sa.

La experiencia desde dentro

La entra­da al espa­cio, ded­i­ca­da a la trayec­to­ria históri­ca del man­ga, sim­u­la un túnel. De su techo cuel­gan dece­nas de pági­nas de man­ga que dan paso a una amplia estancia en la que se emu­la un jardín zen y sue­na  músi­ca tradi­cional nipona.

Si se avan­za más, el vis­i­tante atrav­es­ará un torii (鳥居, puer­ta de entra­da de los tem­p­los sin­toís­tas) y, a través de otro túnel, cuyo techo está ador­na­do con faro­lil­los japone­ses, lle­gará a la zona de las obras. Esta segun­da área alber­ga a los samuráis (guer­reros), los Yōkai (espíri­tus) y los pro­duc­tos del man­ga, con zonas ded­i­cadas a One Piece, a Naru­to, a los primeros ani­mes que vieron los españoles des­de los años 70, a la clasi­fi­cación por demografías en el man­ga y a Osamu Tezu­ka (“el dios del man­ga”).

Retro­ce­di­en­do has­ta el torii, a un lado hay otra zona con una pared ded­i­ca­da a los mate­ri­ales de dibu­jo que uti­lizan los man­gakas (dibu­jantes de man­ga), otra pared ded­i­ca­da a su lengua­je visu­al y, al fon­do, una tien­da de rega­los.

Cos­play­ers vis­i­tan­do la exposi­ción. | Foto: Gus­ta­vo Sánchez

El origen y los artistas del manga

Al entrar, un car­tel detal­la cin­co posi­bles respues­tas a la pre­gun­ta de cuán­do nació el man­ga. La primera con­sid­era estos comics como “cualquier tipo de car­i­catu­ra”, de for­ma que lle­va existien­do des­de el siglo VII. La segun­da plantea que apare­ció con los pergaminos chōjū-jin­but­su-giga (鳥獣人物戯画, pergaminos humorís­ti­cos o nar­ra­tivos) del siglo XII, y la ter­cera con los kusazōshi (草双紙, libros ilustra­dos) del siglo XVIII. La cuar­ta hipóte­sis sobre el ori­gen del man­ga plantea que fue Kat­sushi­ka Hoku­sai (1760–1849) el artista que sen­tó las bases con sus libros ilustra­dos, si bien estos no con­tenían un argu­men­to. La últi­ma hipóte­sis fecha el nacimien­to del man­ga mod­er­no entre finales del siglo XIX y prin­ci­p­ios del siglo XX, con las revis­tas Japan Punch (1862–1887), del británi­co Charles Wirgman, y Tokyo Puck (1905), de Kitaza­wa Rakuten (“padre del man­ga mod­er­no”).

 “The Art Of Man­ga” desta­ca al perío­do Edo (1603–1868) como uno car­ac­ter­i­za­do por la paz y los graba­dos ukiyo‑e (浮世絵). La gran ola de Kana­gawa, obra de Hoku­sai, es parte de esta ten­den­cia artís­ti­ca que uti­liza la téc­ni­ca de la xilo­grafía (impre­sión a mano sobre madera). La exposi­ción detal­la que las piezas exhibidas “han sido creadas con esta labo­riosa tec­nología tradi­cional”.

Entre la mul­ti­tud de artis­tas desta­ca­dos en la exposi­ción, Osamu Tezu­ka (1928–1989) se alza como el “dios del man­ga” por haber rev­olu­ciona­do el for­ma­to con su obra La nue­va isla del tesoro (1947). Tam­bién fue el fun­dador del estu­dio de ani­mación Mushi Pro­duc­tion, des­de el que pro­du­jo Astro Boy, “el primer ani­me japonés con­ver­tido en serie para tele­visión”. Como “nar­rador vision­ario”, la exposi­ción pre­sen­ta una pared com­ple­ta­mente empa­pela­da con sus man­gas.

Osamu Tezu­ka fue el primero en pro­ducir un ani­me para tele­visión

Otro man­ga­ka (creador de man­gas) dig­no de men­ción es Shigeru Mizu­ki (1922–2015), el pres­i­dente de la Aso­ciación Mundi­al Yōkai, que incor­poró seres sobre­nat­u­rales al man­ga con­tem­porá­neo gen­er­al y llegó a cat­a­log­a­r­los en la cono­ci­da como Enci­clo­pe­dia yōkai.

La trayectoria del manga en España

Al lado de Tezu­ka y Mizu­ki se encuen­tran unas pan­tallas que repro­ducen las can­ciones de aper­tu­ra de Ruy el pequeño Cid, D’Artacán y los tres mosqueper­ros, Mar­co y otras series ani­madas que acom­pañan a los españoles des­de los años 70. Para sor­pre­sa de muchos, no son obras de pro­duc­ción com­ple­ta­mente nacional, sino copro­duc­ciones con el estu­dio de ani­mación japonés Nip­pon Ani­ma­tion.

Tam­poco supusieron el primer con­tac­to de España con la indus­tria del man­ga. El primer man­ga llegó en 1968, de la mano de la revista infan­til cata­lana Cav­all Fort, y fue una tira cómi­ca de Kitaza­wa: Ton­da Haneko (1928).

Piezas expues­tas a lo largo de la mues­tra. | Foto: Irene González

Los Caballeros del Zodi­a­co es un ani­me shō­nen

La clasi­fi­cación de las revis­tas e his­to­rias de la indus­tria del man­ga es demográ­fi­ca. De esta man­era, los man­gas se cat­a­lo­gan según su públi­co obje­ti­vo: man­ga kodomo (has­ta los 8 o 10 años), man­ga shō­nen (chicos ado­les­centes), man­ga shōjo (chi­cas ado­les­centes), man­ga seinen (hom­bres jóvenes), man­ga jōsei (mujeres)… Esta tipología deter­mi­na los temas trata­dos en los man­gas: por ejem­p­lo, el man­ga shōjo se cen­tra en las emo­ciones de los per­son­ajes, mien­tras que el man­ga shō­nen en la acción y la aven­tu­ra. De esta for­ma, es fre­cuente que aque­l­los que no son parte del públi­co obje­ti­vo de un man­ga sean atraí­dos igual­mente.

En afán de conec­tar esta clasi­fi­cación con la expe­ri­en­cia españo­la, uno de los ejem­p­los más famosos de ani­me shōjo en España es Can­dy Can­dy, de ani­me kodomo Dorae­mon y de ani­me shō­nen Los Caballeros del Zodi­a­co.

Entra­da a la exposi­ción. | Foto: Gus­ta­vo Sánchez

“La cul­tura otaku seguirá cre­cien­do durante una tem­po­ra­da”

“The Art of Man­ga” está muy actu­al­iza­da, has­ta el pun­to de recoger el fal­l­ec­imien­to de Aki­ra Toriya­ma, el creador de Drag­on Ball, en mar­zo de 2024. Ori­ol Estra­da con­sid­era que su muerte “tocó más el corazón”, y que se sigue reivin­di­can­do el lega­do del man­ga­ka por haber logra­do “expandir el man­ga y el ani­me en todo el mun­do y espe­cial­mente en nue­stro país”. En 2023, fueron 1659 tomos de man­ga los que batieron el récord de pub­li­cación en España, y miran­do al futuro, Estra­da con­sid­era que la cul­tura otaku “puede seguir cre­cien­do fácil­mente durante una tem­po­ra­da”.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Plugin the Cookies para Wordpress por Real Cookie Banner