Stephen Englehart y Kenny Ruiz dialogan en Madrid
El Festival Eñe reúne a creadores célebres del mundo del cómic para explorar la mitología del superhéroe y su evolución a lo largo de los años
¿Qué es un superhéroe y qué lo convierte en uno? En torno a esa pregunta giró el evento en el Cupra City Garage en el que el ilustrador norteamericano Stephen Englehart y el historietista español Kenny Ruiz mantuvieron una conversación sobre el arte de los cómics en el marco de la sección Eñe Fantástico del Festival Eñe.
Amantes de los cómics y profesionales del sector se congregaron en una velada que planteaba a los superhéroes como la mitología moderna, creadores de imaginarios colectivos y portadores de formas arquetípicas que representan los valores de nuestra sociedad. Hoy resulta imposible entender la industria del entretenimiento sin estos personajes que en su origen formaban parte de series mensuales, pero que con su llegada al cine se convirtieron en un fenómeno de masas.

Instalación interactiva de Kenny Ruiz. / Foto: Hiba Maouhoub
Tras una breve introducción, Kenny Ruiz presentó su instalación interactiva en la que, homenajeando a los personajes de Englehart, se mostraba el proceso de creación de los superhéroes. La instalación consistía en una sala con suelo reflectante en la que las cuatro paredes proyectaban, cada una, distintas fases del proceso creativo. A medida que los personajes tomaban forma, era posible observar los errores cometidos y cómo se iban corrigiendo para integrar esos fallos como parte esencial del proceso artístico.
A continuación, llegó el turno del invitado principal de la noche, Stephen Englehart, célebre guionista de cómics y creador de personajes de Marvel como Star-Lord y Mantis, de Los Guardianes de la Galaxia, o el reconocido Shang-Chi. A lo largo de su carrera, Englehart se ha involucrado en todo tipo de proyectos: animación, videojuegos, novelas y, por supuesto, cómics.
Un mundo menos optimista
En línea con la temática del evento, Englehart habló sobre la evolución del superhéroe. Recordó que en los años sesenta, cuando Marvel comenzó a desarrollarse, se vivía un momento de gran optimismo. La gente se vestía de forma más extravagante —pantalones de campana, estampados llamativos— y, en ese contexto, el disfraz del superhéroe tenía más sentido. Desde entonces, según comentó, el mundo se ha vuelto menos optimista; los héroes son ahora más cercanos a la realidad, más brutales, más intensos.
Explicó también que le gustan los superhéroes y los personajes, pero que está más interesado en las personas que en los poderes: “Cuando trabajé en Batman, una de las cosas que quería era mostrar más a Bruce Wayne”.
Tuvo la misma dinámica cuando trabajó con el famoso Capitán América. El norteamericano comentó que fue objetor de conciencia durante la guerra de Vietnam, pero que siempre procura escribir a cada personaje tal como es: “Nunca intento superponer mis creencias políticas sobre ningún personaje”. Así, contó que cuando le dieron la tarea de trabajar con el Capitán América, el héroe estaba en decadencia pues lo seguían representando como la leyenda viva de la Segunda Guerra Mundial y nadie quería que le recordaran esa época en pleno contexto de Vietnam.
El Watergate y el Capitán América
“Pensé en el ideal americano, la democracia y lo que te enseñan en la escuela, y reformulé al personaje como alguien que apoya esa idea”, recordó. Después, comentó que, un año más tarde, “Richard Nixon se dedicó a hacer cosas ilegales y el Watergate, como escándalo político, dominó América”. Para él no tenía sentido que el Capitán América no se viera afectado por aquello, así que creó una historia que funcionaba como una versión simplificada de los hechos reales.
“Aquel fue un periodo insólito en la historia de Estados Unidos y creí que no lo repetiríamos, pero ahora nos veo haciendo eso y cosas aun peores”, afirmó. Según dijo, su país no está a la altura de los ideales que proclama. La caída moral del presidente Nixon afectó también al personaje: dio lugar al Capitán América sin Capitán América. No podía ponerse ese disfraz, así que se convirtió en El Nómada, el hombre sin país, porque todavía quería hacer el bien, pero no como Capitán América.
La IA y el futuro de las historietas
Hablando de la inteligencia artificial, Englehart opinó que ninguna igualará al ser humano en la narración. “Habrá clásicos hechos por IA, porque en todas las épocas la gente utiliza la tecnología que tiene, ¿pero serán tan clásicos como las obras hechas por humanos? Estoy convencido de que no”, sentenció.
El evento concluyó con una firma de cómics y pósters por parte de Englehart, que conversó con los asistentes en un ambiente distendido.

Stephen Englehart firma un cómic a unos fans. / Foto: Hiba Maouhoub


