El auge de la derecha y la desinformación protagonizan las II Jornadas Democracia, Medios de Comunicación y Discurso Político
Expertos y periodistas especializados debaten en la Facultad de Ciencias de la Información sobre la sociopolítica actual y su influencia en los discursos mediáticos

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“De las tres hijas de la modernidad —la democracia, el nacionalismo y el capitalismo—, la que más hambre está pasando es la democracia”. Así inauguraba la profesora Paula Requeijo Rey este miércoles las II Jornadas Democracia, Medios de Comunicación y Discurso Político que se prolongarán hasta el10 de abril. “El neoliberalismo ha sembrado y las olas reaccionarias han recogido, solo queda tomar postura ante ellas”, continuó Requeijo, especialista en comunicación política, retórica y propaganda. 

El auge de la extrema derecha entre los jóvenes fue el tema protagonista de la primera mesa de la Jornada. Sergio Arce García, investigador de la UNIR, comentó que existen campañas orquestadas a un nivel mayor al que el público se imagina, y lo ejemplificó con el caso de los mensajes de odio durante la anterior campaña electoral en España. Tras una investigación, se descubrió que entre el 30 y el 40 % de los mensajes provenían de cuentas falsas de la ultraderecha o que se hacían pasar por partidos de izquierda en Filipinas. Afirmó que esta campaña se dirigía principalmente a adolescentes, introduciendo una idea política entre contenido aparentemente inofensivo.

Su compañero de mesa, Marcelino Madrigal, experto en redes sociales, se mostró positivo y afirmó que él no creía “que los jóvenes sean de extrema derecha”. “Se les oye más, pero no son más”, aclaró. Además, acusó a la extrema derecha de alentar el miedo a un futuro incierto en la juventud española. Madrigal explicó que la derecha les concede una “mentalidad de grupo para enfrentarse a un hipotético enemigo” y proyecta un “futuro de nosotros contra ellos”. “No es el éxito de la extrema derecha en las redes sino el fracaso de la sociedad por permitirlo”, sentenció Madrigal.

Sergio Arce afirmó que existe un perfil más susceptible de caer en los discursos de extrema derecha. Los resultados, al analizar discursos de odio, indican que están orientados a perfiles psicológicos muy claros. Dos conceptos clave de estos perfiles son la segmentación algorítmica de las personas o estudio psicométrico —color, género, orientación sexual— y el modelo de sociedades, en este caso una IA que simula el comportamiento de la sociedad en cada patrón sociológico para observar cómo reaccionan ante determinados mensajes.

El investigador animó al público a evitar estas campañas, aunque lo considera una tarea difícil pues cada vez son más baratas, tienen un conocimiento profundo de cómo funcionan los adolescentes y se ajusta más a la personalidad de cada individuo. También afirmó que la postura de la sociedad frente a la desinformación no debe centrarse en si hay falsedad o verdad sino en si nos manipulan emocionalmente o no.

Madrigal defendió que la solución a estos problemas pasa por la educación, por el regreso a la duda metódica y por comprender que “somos parte del producto”. “Necesitamos que los niños vuelvan a querer ser astronautas, no influencers”, concluyó.

El periodismo entra en la discusión

“El problema del periodismo actual es la búsqueda constante del clic”, aseguró Mónica Andrade, periodista de Ctxt, al comienzo de la segunda mesa de la jornada. Defendió que el titular fácil “no ayuda a hacer un juicio más crítico” y animó a resistirse a ese modelo de negocio. Sin embargo, mostró su rechazo a la publicación de noticias que desmienten bulos. “Desmentir una noticia falsa es dar dos veces la noticia”, justificó citando a Andreotti.

Alejandra Mateo, periodista de El Salto, destacó que se ha demostrado que no toda la juventud es de derecha o de extrema derecha: “El discurso reaccionario hace mucho ruido, pero no quiere decir que sea el mayoritario”. Mateo sostuvo que se debe normalizar el pagar por información, pues los fondos son cruciales para que los medios puedan ser independientes. Además, hizo hincapié en el uso del lenguaje en el periodismo. “No es lo mismo titular con guerra que con genocidio, el lenguaje moldea la realidad y cómo se percibe”, afirmó.

Vicent Monsonís, guionista de La invasió dels bàrbars —película ambientada en la Valencia de la posguerra que se ha convertido en un referente antifascista—, defendió la importancia de la documentación tanto en el cine como en el periodismo y añadió que “el buen periodismo debe levantar historias que resulten incómodas para el poder”.

De izquierda a derecha: la periodista Mónica Andrade, los mediadores de la mesa Israel V. Márquez y Cristina Peñamartín, el guionista Vicent Monsonís y la periodista Alejandra Mateo | Irene Osés Provedo.

 

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