Madrid se consolida como capital del diseño en la Mercedes-Benz Fashion Week
La 83.ª edición reunió a más de 24.000 visitantes

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Con una asis­ten­cia masi­va que con­gregó a 24.650 asis­tentes, según cifras de la orga­ni­zación, y un despliegue de 40 des­files en el cal­en­dario ofi­cial, la 83ª edi­ción de la Mer­cedes-Benz Fash­ion Week Madrid (MBFWM) cer­ró con broche de oro.

Del 17 al 22 de mar­zo, el even­to, con­sol­i­da­do como el máx­i­mo ref­er­ente de la indus­tria tex­til españo­la, pre­sen­tó ante el públi­co espe­cial­iza­do y la audi­en­cia gen­er­al una serie de colec­ciones que trazaron las ten­den­cias de las tem­po­radas pri­mav­era-ver­a­no y otoño-invier­no. La pasarela no solo fue el escaparate de dis­eñadores nacionales con­sagra­dos, sino que tam­bién con­tó con la mira­da de fig­uras inter­na­cionales de la tal­la de la estilista ale­m­ana Beat­rice Gutu o de la escrito­ra de moda esta­dounidense Lean­dra Medine.

A lo largo de seis jor­nadas de dis­eño y van­guardia, el pabel­lón de IFEMA y diver­sas sedes de la cap­i­tal reunieron a fir­mas emblemáti­cas como Agatha Ruiz de la Pra­da, Cus­to Barcelona, Malne, Yolan­cris y Odette Álvarez. Esta edi­ción cobró un matiz espe­cial al inte­grar a los tal­en­tos emer­gentes a través de la con­mem­o­ración del 20º aniver­sario de la platafor­ma Allianz EGO, un hito que reafir­ma el com­pro­miso de la pasarela con el rele­vo gen­era­cional.

La cita logró mov­i­lizar a una ciu­dad vol­ca­da con el sec­tor, conec­ta­da tam­bién con el even­to Madrid es Moda que se cele­bró del 12 al 17 de mar­zo, con­sol­i­dan­do así una quin­ce­na de activi­dad inin­ter­rump­i­da para el sec­tor en la cap­i­tal.

Custo Barcelona

La fir­ma del dis­eñador catalán Cus­to Dal­mau pre­sen­tó su colec­ción We Own the Light, una prop­ues­ta con­cep­tu­al que con­vir­tió la luminis­cen­cia en el eje cen­tral de su iden­ti­dad cre­ati­va, al tiem­po que reivin­di­ca­ba la seguri­dad de la mujer des­de una dimen­sión intro­spec­ti­va. En sus dis­eños se percibía una sofisti­ca­da amal­ga­ma de tex­turas y mate­ri­ales, donde la pale­ta cromáti­ca otorgó un pro­tag­o­nis­mo abso­lu­to a los tonos mora­dos, escolta­dos por destel­los dora­dos y mat­ices rosa­dos que apor­taron dinamis­mo a la pasarela.

Cus­to Dal­mau, dis­eñador jefe de Cus­to Barcelona, tras su des­file | María Eduar­da Sin­niger

Según el pro­pio dis­eñador, esta colec­ción bus­ca trans­mi­tir emo­ción. Al finalizar el des­file puso en pie a todos los asis­tentes, con elo­gios y aplau­sos entre el públi­co. Más allá de la colec­ción, el dis­eñador catalán tam­bién puso el foco en el momen­to que atraviesa la indus­tria españo­la: “Creo que la moda españo­la es cono­ci­da en todo el plan­e­ta y atraviesa un claro pro­ce­so de expan­sión”.

Ágatha Ruiz de la Prada 

Ágatha Ruiz de la Pra­da es la dis­eñado­ra vet­er­ana por exce­len­cia del even­to, con el récord de per­ma­nen­cia y número de des­files en la MBFW Madrid. Este año pre­sen­tó su últi­ma prop­ues­ta, tit­u­la­da “Nature in a Vis­cer­al State”. En este pro­ce­so cre­ati­vo, tomó la nat­u­raleza como ref­er­ente y recur­rió a la inteligen­cia arti­fi­cial con el propósi­to de hac­er evolu­cionar sus patrones más car­ac­terís­ti­cos: flo­res, cora­zones y nubes.

Durante la pre­sentación de su prop­ues­ta, la pasarela se llenó de col­ores lla­ma­tivos, opti­mis­mo y exu­ber­an­cia, con la com­bi­nación de dis­tin­tos teji­dos y patrones para lograr una colec­ción rein­ven­ta­da sin romper nun­ca su estéti­ca y sel­lo per­son­al.

Los dis­eños Agatha Ruiz de la Pra­da | María Eduar­da Sin­niger

Fig­uras del entorno dig­i­tal como Tote Fer­nán­dez y Saman­tha Costan­ti­ni destac­aron la sin­gu­lar nar­ra­ti­va cromáti­ca de la colec­ción. “Ágatha proyec­ta una fan­tasía úni­ca, por lo que siem­pre es un priv­i­le­gio asi­s­tir a sus des­files”, señaló Fer­nán­dez. La pare­ja, recono­ci­da en platafor­mas sociales bajo el sel­lo de ‘Los reyes del divi­neo’, com­par­tió además su visión sobre el hor­i­zonte de la moda españo­la, sub­rayan­do la hege­monía de los tonos vibrantes y neones que han mar­ca­do la pasarela en esta edi­ción.

Según el análi­sis de ambos creadores de con­tenido, la indus­tria se dirige hacia un cam­bio de par­a­dig­ma: el retorno defin­i­ti­vo de la estéti­ca “más es más”. Este giro supone, en sus pal­abras, el ago­tamien­to del min­i­mal­is­mo y del denom­i­na­do clean look que han dom­i­na­do las tem­po­radas recientes, dan­do paso a una eta­pa de may­or exper­i­mentación y exce­so visu­al en el vesti­dor con­tem­porá­neo.

Por su parte, Rubén Rincón, estilista, recono­ci­do creador de con­tenido en redes y fanáti­co de la mar­ca, destacó su afinidad con la prop­ues­ta y comen­tó que var­ios de los looks podrían for­mar parte de su ves­tu­ario diario: des­de pan­talones flúor has­ta pren­das con cora­zones, afir­mó que usaría cualquiera de ellas cualquiera de ellas con total nat­u­ral­i­dad. Su entu­si­as­mo refle­ja la conex­ión que muchos seguidores y asis­tentes sien­ten con la estéti­ca de la dis­eñado­ra.

Des­files de autor

Lola Casade­mu­nt by Maite desplegó sobre la pasarela una colec­ción impreg­na­da por el espíritu bohemio y la sofisti­cación urbana del Nue­va York de los años 70. La prop­ues­ta cromáti­ca apos­tó por la calidez del mar­rón y el ocre, en con­traste con un fuc­sia vibrante, todo ello artic­u­la­do medi­ante tex­turas ric­as y el incon­fundible ani­mal print que define el ADN de la fir­ma. El des­file, que cul­minó entre aplau­sos, cer­ró con un guiño nos­tál­gi­co al rit­mo del clási­co Bad Girls de Don­na Sum­mer.

Dis­eños Lola Casademunt.I María Eduar­da Sin­niger.

Tras el des­file, la mod­e­lo Eva San­tos com­par­tió su visión sobre el rig­or que exige la pasarela inter­na­cional: “Sen­tirse segu­ra y cómo­da con el dis­eño es fun­da­men­tal para proyec­tar esa con­fi­an­za nece­saria ante el públi­co y los obje­tivos fotográ­fi­cos”, señaló. San­tos destacó, además, el cierre pro­tag­on­i­za­do por Joan Ortiz como uno de los momen­tos más emo­cio­nantes de la jor­na­da, tan­to por la prop­ues­ta como por la conex­ión per­son­al que sin­tió con la pren­da.

Por otro lado, Mai­son Mesa se inspiró en Mae West para su colec­ción “No soy un ángel”, pre­sen­ta­da con una gran pues­ta en esce­na: una mod­e­lo envuelta en un vesti­do largo, lente­jue­las doradas, vesti­da y peina­da como la propia actriz. La pasarela se trans­for­mó medi­ante una platafor­ma cir­cu­lar que se con­vir­tió en el epi­cen­tro de una per­for­mance inédi­ta en esta edi­ción de la MBFWM y que logró cau­ti­var a los asis­tentes por su orig­i­nal­i­dad y ries­go artís­ti­co.

En el back­stage, las maquil­lado­ras de NARS expli­caron cómo adap­tan el maquil­la­je a cada mod­e­lo: cada piel requiere pro­duc­tos y tonos difer­entes, pero siem­pre sigu­ien­do la visión del dis­eñador. Destac­aron que actual­mente los pro­duc­tos cuen­tan con una amplia gama de tonal­i­dades, lo que per­mite per­son­alizar cada maquil­la­je y garan­ti­zar que cada mod­e­lo luz­ca per­fec­ta en la pasarela.

La jor­na­da tam­bién dejó espa­cio para momen­tos mediáti­cos de alto impacto, como el debut de la actriz Kar­la Sofía Gascón para la fir­ma Erroz. Su pres­en­cia no solo gen­eró expectación, sino que evi­den­ció la cre­ciente conex­ión entre la indus­tria del cine y la moda españo­la. Fir­mas como Fely Cam­po, Odette Álvarez y Yolan­cris com­ple­taron este mosaico de ten­den­cias y con­sol­i­daron una edi­ción de la Mer­cedes-Benz Fash­ion Week Madrid defini­da por su diver­si­dad y su proyec­ción inter­na­cional.

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