Multitudinaria protesta contra Altri en A Pobra do Caramiñal por tierra y mar
La organización cifra la asistencia en 50.000 personas
A Pobra do Caramiñal, en A Coruña, se convirtió este sábado en el epicentro de la oposición al macroproyecto de la celulosa de Altri en Palas de Rei (Lugo) y a la mina de Touro (A Coruña). La multitudinaria manifestación, con miles de personas desafiando la lluvia y cientos de embarcaciones en la ría de Arousa, escenificó el rechazo a estos proyectos industriales por su impacto ambiental y económico.
Bajo consignas como «Ni Altri ni mina, defendamos nuestro modo de vida» la movilización reflejó la preocupación por la contaminación del río Ulla y la ría de Arousa. El presidente de la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa, Xaquín Rubido, criticó el modelo de industrialización del Partido Popular por considerarlo «depredador» y «un atraco a los gallegos». Desde la plataforma vecinal Ulloa Viva, Pilar Naveira advirtió: «Es seguro que este proyecto no tiene licencia social».
Diferentes sectores afectados, como el marisqueo y la ganadería, sumaron sus voces. María Porto, presidenta de la agrupación de mariscadoras de Carril, y Marta Álvarez, ganadera ecológica de la Ulloa, subrayaron los riesgos para el sector primario.

«Esta ría no se vende, y no permitiremos que nos la destruyan. Llevamos décadas luchando por nuestra tierra y nuestro mar, y lo seguiremos haciendo», afirmó Rogelio Santos Queiruga, marinero y portavoz de la plataforma en defensa de la ría de Muros y Noia. Santos también acusó a las administraciones de «dar la espalda a la gente» y advirtió que «la presión social solo va a ir en aumento».
Al acto, secundado por miles de personas (entre 20.000 y 50.000, según los organizadores, y apenas 3.500 según fuentes oficiales), se sumaron, entre otros, los portavoces de los grupos políticos de la oposición en el Parlamento.
Rechazo político y acusaciones de manipulación
El acto contó con la participación de los líderes de la oposición en el Parlamento gallego. Ana Pontón (BNG) exigió a Alfonso Rueda que «rectifique» y escuche el clamor ciudadano: «Si Altri es tan buena, ¿por qué no la quieren en Portugal?». Por su parte, José Ramón Gómez Besteiro (PSdeG) denunció que el proyecto es «una gran mentira» y que «Galicia no puede permitirse una macrocelulosa».
Desde la Xunta, la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, acusó al BNG de «liderar» las protestas y calificó las movilizaciones de «comunismo del siglo XXI». En la misma línea, Altri defendió la transparencia y viabilidad del proyecto. Olga Arias, directora de Relaciones Institucionales, aseguró que la planta cumplirá con la normativa ambiental y que los «rumores negativos» son infundados.
Movilización histórica y futuro incierto
La protesta de A Pobra ha supuesto un punto de inflexión en la oposición al proyecto de Altri, con una de las mayores manifestaciones en la zona en los últimos años. Mientras el Gobierno autonómico defiende la iniciativa como una oportunidad industrial, la oposición y los colectivos sociales continúan su lucha para frenar lo que consideran «una bomba ambiental».
La aprobación final del proyecto está pendiente de la evaluación ambiental integrada, que definirá el futuro de la factoría y marcará el siguiente capítulo de esta confrontación entre industria y ecología en Galicia.


